Atlixco, Pue. En Atlixco, la tradición de los Engrillados vuelve a manifestarse como uno de los actos más impactantes de la Semana Santa, con la participación de 35 hombres que, impulsados por la fe, recorren las calles del municipio en un ritual de penitencia profundamente arraigado.
El recorrido inicia en el Ex Convento de San Francisco, punto emblemático desde donde los participantes parten cubiertos del rostro y vestidos únicamente con un taparrabos negro. Sobre sus hombros cargan más de 100 kilogramos de cadenas, mientras que en los pies arrastran otras más, generando un sonido metálico que acompaña su andar lento y solemne.


Sacrificio y tradición
Durante el trayecto, los Engrillados avanzan por diversas calles adornadas con alfombras de aserrín, elaboradas previamente por habitantes del municipio. Estas piezas, llenas de color y simbolismo, se convierten en el marco visual de una expresión religiosa que combina sacrificio, tradición y participación comunitaria.
Esta práctica, con más de 90 años de historia, se mantiene vigente gracias al compromiso de generaciones que han encontrado en ella una forma de expresar devoción, cumplir promesas o pedir favores. Así, Atlixco reafirma su identidad cultural a través de una de las manifestaciones más intensas y representativas de su vida religiosa.

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