Atlixco, Pue.- Lo que comenzó como una intervención rutinaria en la red de drenaje terminó por revelar un capítulo inédito del pasado prehispánico del municipio. Durante trabajos realizados en febrero de 2026 sobre la calle 5 Norte, en pleno centro de Atlixco, trabajadores y especialistas identificaron vestigios de una antigua plaza ceremonial con una antigüedad superior a mil 500 años.
El hallazgo se produjo en una de las zonas más transitadas de la ciudad, ubicada cerca del cerro de San Miguel. Este punto ya había arrojado indicios de hallazgo arqueológico en exploraciones previas; sin embargo, la magnitud de los nuevos descubrimientos supera los registros anteriores y amplía el entendimiento sobre la ocupación histórica del área.
Estructuras del periodo Clásico y Epiclásico
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia determinaron que las estructuras encontradas corresponden a los periodos Clásico y Epiclásico mesoamericano. Además, señalaron que la configuración arquitectónica y los materiales hallados presentan similitudes con otros restos ubicados en zonas cercanas.
En particular, los expertos destacaron la relación con la Plazuela de la Danza Huey Atlixcáyotl, lo que sugiere una continuidad cultural en la historia prehispánica del municipio. Por ello, este descubrimiento fortalece la hipótesis de un sistema ceremonial más amplio.
De acuerdo con los estudios preliminares, el asentamiento prehispánico habría tenido una extensión mayor a la estimada. Asimismo, se desarrolló de forma paralela a otros centros relevantes de Mesoamérica, lo que posiciona a Atlixco Puebla como un enclave de mayor peso histórico.
Este dato resulta clave, ya que modifica la percepción sobre la cultura prehispánica local y abre nuevas líneas de investigación para comprender su relevancia regional.
Detalles constructivos y hallazgos materiales
En el plano constructivo, los especialistas identificaron un conjunto de aproximadamente 50 metros con al menos tres etapas de edificación. La más antigua incluye un piso de estuco y un muro inclinado que formaba parte de una plataforma.
Posteriormente, se edificó una segunda capa y una tercera fase con evidencias parciales. Durante las excavaciones también se recuperaron fragmentos con pintura mural y piezas cerámicas, lo que confirma una ocupación prolongada del sitio y refuerza el valor del descubrimiento arqueológico.
Tras concluir los trabajos, el área fue resguardada como medida de conservación. Sin embargo, el hallazgo abre nuevas posibilidades, ya que bajo la actual traza urbana podrían existir más estructuras.
Por lo tanto, este evento no solo amplía la historia de Atlixco, sino que también lo posiciona como un punto clave dentro del mapa prehispánico.
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