Puebla, Pue. Pese a que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ha manejado un discurso como protector ambientalista, el proyecto de Cablebús lo ha puesto en la mira al mostrarse permisivo ante la afectación de 980 árboles, de los cuales 280 serán talados.
La exsecretaria de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial y actual diputada local, Beatriz Manríquez, desistió de solicitar los estudios de Impacto Ambiental del proyecto de Cablebús para que sean presentados ante el Congreso local.
Consideró que es un paso innecesario, aunque ambientalistas han exigido conocer los estudios tras darse a conocer que serán 980 árboles afectados por este proyecto de movilidad.

Transparencia y críticas por estudios reservados
La congresista del PVEM pidió no dudar de la transparencia con la que se maneja el tema, aun cuando se decidió reservar por cinco años los estudios técnicos del Cablebús.
Beatriz Manríquez afirmó que el contenido del proyecto es altamente técnico, elaborado con múltiples carpetas de estudios y análisis, y aseguró que el Gobierno del Estado está transparentando las acciones.
Señaló que dicha transparencia se refleja en la participación del coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, así como del gobernador Alejandro Armenta Mier.
“Creo que no hay necesidad, porque se está brindando información permanente y los estudios son altamente técnicos; son documentos amplísimos, carpetas y más carpetas. Lo que el Gobierno está haciendo es traducir esa información técnica a través de la autoridad correspondiente”, expresó.
Sobre las manifestaciones de ambientalistas, Manríquez indicó que están en su derecho de expresar desacuerdos.

Morena y PVEM piden diálogo sobre impacto ambiental
Por su parte, el líder del partido y también diputado local, Jaime Natale Uranga, señaló que buscará dialogar tanto con el Gobierno del Estado como con los grupos ambientalistas para conocer con precisión el estudio de Impacto Ambiental del Cablebús. Aclaró que no se trata de justificar un posible ecocidio.
El legislador reconoció que, al tratarse de una mancha urbana, será complicado sustituir los macizos forestales, por lo que consideró importante conocer a fondo el impacto ambiental y precisar si serán 980 árboles afectados, 280 talados y cuántos serían reforestados o sustituidos.
Finalmente, admitió que conoce poco del proyecto y que la información que posee proviene de lo expuesto durante las comparecencias de los secretarios en enero, donde solo se presentaron avances generales sin profundizar en el tema.
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