Puebla, Pue.- Con la convicción de que el patrimonio se cuida en comunidad y se preserva para las futuras generaciones, el Gobierno de la Ciudad, encabezado por el alcalde Pepe Chedraui, impulsó el mejoramiento de la imagen urbana del Barrio de El Alto, uno de los barrios fundacionales más emblemáticos del Centro Histórico de Puebla. Esta acción forma parte de una estrategia integral de conservación del patrimonio histórico.
Las intervenciones se realizaron a través de la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural, a cargo de Aimeé Guerra, en coordinación con la Secretaría de Movilidad e Infraestructura del Municipio, encabezada por David Aysa. De esta manera, el Ayuntamiento sumó capacidades técnicas y operativas para asegurar acciones responsables, seguras y respetuosas del valor histórico de los inmuebles.
Proyecto integral con respaldo federal
Este esfuerzo fue posible gracias a la coordinación entre el Gobierno Municipal y el Gobierno Federal, lo que permitió desarrollar un proyecto integral de restauración y conservación urbana. La iniciativa se ejecutó en el marco del Programa de Apoyo a las Ciudades Mexicanas Patrimonio Mundial, a través del Programa de Apoyos a la Cultura, tras cumplir con las bases de la convocatoria correspondiente.
La ejecución de los trabajos se concentró en 42 fachadas de inmuebles históricos catalogados, construidos entre los siglos XVII y XVIII. En este proceso, las autoridades priorizaron aquellos edificios que presentaban mayor deterioro estructural y que representaban un riesgo potencial para habitantes y transeúntes.
Respeto a normativas del INAH
Las acciones se enfocaron en la recuperación integral de las fachadas, respetando materiales originales, colores y elementos arquitectónicos, conforme a las normativas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Por ello, la intervención no solo mejoró la imagen urbana, sino que también fortaleció la protección del patrimonio histórico.
Además de embellecer el entorno, estas acciones fortalecen el sentido de pertenencia, contribuyen a la seguridad del espacio público y dignifican la vida comunitaria del barrio. Asimismo, se brindó mantenimiento exterior al Templo de Balvanera María Auxiliadora, uno de los inmuebles religiosos más representativos de El Alto.
Centro Histórico como herencia viva
La importancia de este programa radica en que conservar el patrimonio implica cuidar la memoria, la identidad y la historia compartida de Puebla. Cada fachada recuperada representa un avance para mantener al Centro Histórico como el Museo Vivo más grande de la ciudad, un espacio que se habita, se recorre y se hereda.
Con estas acciones, el Gobierno de la Ciudad refrenda su compromiso con un Centro Histórico vivo, cuidado y compartido, donde la historia y la vida comunitaria de barrios emblemáticos como El Alto se preservan con responsabilidad y visión de futuro.
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