Atlixco, Pue. Un caballo agoniza atado a la indiferencia institucional. Su cuerpo, reducido a huesos visibles y heridas abiertas, se ha convertido en el centro de una denuncia que hoy sacude a autoridades y activistas por igual en este municipio del estado de Puebla.
La organización Cuacolandia documentó durante varios días el deterioro de un caballo en estado crítico de desnutrición, con lesiones visibles y un posible daño ocular, sin que, hasta el momento, exista una intervención efectiva para salvaguardar su vida. A pesar de los reportes formales presentados ante el Área de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Atlixco, el equino continúa bajo resguardo de su propietario, sin atención veterinaria especializada.
Dictamen municipal contradice evidencia documentada
De acuerdo con el santuario, su equipo solicitó de manera reiterada el aseguramiento precautorio del animal para trasladarlo a un espacio donde pudiera recibir atención urgente. Sin embargo, tras una visita de personal municipal, la autoridad determinó que la condición del caballo “no amerita” su retiro, limitándose a emitir recomendaciones al dueño, decisión que desató una ola de inconformidad entre defensores de derechos animales.
Las imágenes difundidas por la organización muestran un escenario que contradice el dictamen oficial: un cuerpo exhausto, heridas sin tratar y signos evidentes de abandono. Para Cuacolandia, la situación no sólo es grave, sino potencialmente letal. “Estas condiciones ponen en riesgo inmediato su vida”, advirtieron los activistas.

Exigen intervención estatal y retiro urgente del animal
El caso adquiere un peso simbólico particular en Atlixco. Cuacolandia, fundado por la activista Elena Larrea, mantuvo durante años su santuario en este municipio, colaborando estrechamente con autoridades locales. No obstante, tras su reubicación a otro estado, la organización perdió capacidad de respuesta directa en la región, lo que hoy deja al descubierto —según sus integrantes— vacíos operativos en la protección animal.
Ante la falta de una acción municipal contundente, el santuario exigió la intervención inmediata del Instituto de Bienestar Animal del Estado de Puebla, así como el retiro urgente del caballo para garantizar su integridad física. La organización también aseguró que el actual propietario no cuenta con las condiciones mínimas para garantizar el bienestar del animal.
Cuacolandia reiteró que está dispuesto a recibir al caballo, asumir los costos veterinarios y coordinar su rehabilitación integral.
“Es urgente actuar. No podemos permitir que un animal continúe sufriendo sin protección”, enfatizó la organización en un nuevo pronunciamiento público.
*BC














