Atlixco, Pue. El parque El Ahuehuete comenzó a recuperar su pulso comunitario. Durante años, el lugar fue visto con recelo: un espacio deteriorado, con presencia constante de personas en situación de calle y consumo de sustancias, factores que ahuyentaron a las familias y rompieron el vínculo entre el entorno y los vecinos. Hoy, sin embargo, el sitio avanza hacia una renovación que pretende volverlo símbolo de convivencia y actividades culturales.
El proyecto es impulsado desde la propia colonia, quien reconoce que la decisión no nació detrás de un escritorio, sino durante conversaciones informales, caminatas y reuniones entre residentes.
La estrategia busca reposicionar al parque como un punto de encuentro. La programación artística ya comenzó: en septiembre, la agrupación Urbánica ofreció talleres sobre medio ambiente; en octubre, un grupo sonidero reunió a familias y jóvenes; en noviembre, llegaron narraciones de leyendas y bailables tradicionales, ampliando el uso público del lugar.
Los próximos meses incluyen una cartelera con géneros como rock, jazz, trova y presentaciones de cuentacuentos. Para diciembre, se gestionan recursos que permitan instalar decoración y alumbrado festivo, con la intención de generar una atmósfera cálida y segura durante la temporada invernal.
Uno de los temas centrales en el debate vecinal es la reactivación del mercado artesanal, que funcionó durante administraciones anteriores y que dejó una huella ambivalente: oportunidades económicas para artesanos, pero también desorden y ambulantaje.














