Puebla, Pue. Después de casi tres semanas desde que ocurrió la tormenta tropical en la Sierra Norte de Puebla, el gobierno federal, estatal y municipal sigue sin localizar a Liam Tadeo González Lechuga, el niño de 5 años que fue arrastrado por la inundación, según informó el titular de la Secretaría de Gobernación Estatal, Samuel Aguilar Pala.
Participación de autoridades y familiares en operativos
De acuerdo con el informe del funcionario estatal, han participado en la búsqueda la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Comisión de Búsqueda Nacional, la Comisión de Búsqueda Estatal, Protección Civil, la Guardia Nacional, la Marina, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y el ayuntamiento, sin embargo, los resultados han sido nulos.
“Efectivamente, nos falta sólo un niño, el menor Liam Tadeo González Lechuga. Se hizo una evaluación muy exhaustiva; resultado de esta evaluación le entregamos esta carpeta al señor gobernador, donde la Sedena, la Comisión de Búsqueda Nacional, la Comisión de Búsqueda Estatal, Protección Civil, la Guardia Nacional, la Marina, Seguridad Pública del Estado y el mismo ayuntamiento dan cuenta de las actividades que hicieron cada uno de ellos para mantener esta búsqueda permanente del menor”, señaló Aguilar Pala.

Estrategias de búsqueda y supervisión semanal
El funcionario mencionó que en algunas acciones de búsqueda han participado los padres de Tadeo para ser testigos de la no localización; sin embargo, aseguró que se continuarán realizando operativos.
“Obviamente, estuvieron presentes los papás, la mamá del niño, el papá, y los acuerdos fueron trazar una línea a cargo de la Comisión de Búsqueda Estatal, en donde se van a involucrar todas las instancias participantes y reunirnos cada semana con los familiares del menor para informarles lo que se está haciendo. Además, el compromiso fue que ellos nos acompañaran en todas las búsquedas o en las que pudieran estar presentes para satisfacción de ellos”, indicó.
El secretario consideró que el cuerpo pudo haber sido arrastrado a una gran distancia, por lo que es necesario contar con más participación para explorar zonas aún no revisadas.
“Debemos saber que el arrastre del río es muy fuerte y en uno de los cuerpos no localizados únicamente se encontró un brazo. El agua es muy fuerte, es muy dura, y en su trayecto va desprendiendo partes del cuerpo o, como encontramos, el camión destrozado en el fondo del río. Si un automotor quedó en esas condiciones, imagínense un cuerpo. Pero tenemos la esperanza de encontrarlo y vamos a continuar buscando”, expresó.
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