Puebla, Pue.– Durante la misa dominical celebrada en la Catedral, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Puebla, Francisco Javier Martínez Castillo, exhortó a los fieles a mantener viva la fe como una fuerza capaz de transformar la indiferencia, el egoísmo y la violencia que afectan a la sociedad poblana.
En su mensaje, pidió por el descanso eterno de Willebaldo Chavarría, comerciante originario de Tlaxcala; Julio Armando Torres Dolores, empresario de Tecamachalco; y Jimena Santa Flores Rivera, estudiante de la BUAP fallecida tras ser atropellada por una unidad de la RUTA.
El prelado recordó que la fe debe ser acción y confianza en Dios, no un simple deseo personal. “Parece que la fe consistiera en apretar los ojos, pedir deseos y al abrirlos verlos cumplidos; eso no es fe”, afirmó. Subrayó que la fe es un regalo divino que impulsa a los creyentes a actuar con esperanza y amor.
Solidaridad y esperanza
Martínez Castillo también pidió a los católicos mirar y ayudar a quienes caminan con un rostro de dolor, especialmente a migrantes, rechazados y personas que atraviesan situaciones difíciles. Insistió en que la fe debe reflejarse en la solidaridad y la empatía diaria.
“El modo en que vivimos revela al Dios en el que creemos. La fe requiere cuidado, atención y perseverancia”, añadió.
Finalmente, llamó a la comunidad católica a fortalecer su espiritualidad, recordando que la fe debe sostenerlos en los momentos de muerte, dolor o desesperanza.
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