Puebla, Pue.- Las hojaldras de Puebla y Tlaxcala, uno de los alimentos tradicionales de las ofrendas de Día de Muertos, tienen su origen en la combinación de costumbres españolas y prácticas rituales mesoamericanas. Su forma, los adornos que representan huesos y su característico aroma a agua de azahar conservan elementos simbólicos de esta celebración.
Alfredo Cruz Colín, jefe de Talleres Artísticos de la IBERO Puebla, explicó que el origen del pan de muerto está relacionado con la fusión de ambas tradiciones, que con el paso del tiempo dio lugar a distintas variedades en México.
Antes de la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos utilizaban alimentos como el tzoalli, elaborado con amaranto y miel, y el papalotlaxcali, una especie de pan de maíz que formaba parte de antiguas prácticas de ofrenda.
La incorporación de nuevas costumbres y formas de preparación permitió que estos antecedentes se transformaran en las variedades de pan de muerto que actualmente se elaboran en distintas regiones del país.
¿Qué significan los huesos y la forma circular de las hojaldras?
En Puebla y Tlaxcala, las hojaldras se distinguen por su forma y su aroma a agua de azahar, además de los elementos decorativos que tienen un significado relacionado con la muerte.
De acuerdo con el académico de la IBERO Puebla, los huesos que adornan la superficie representan a los difuntos y se relacionan con los cuatro puntos cardinales.
La esfera colocada en la parte superior simboliza el cráneo, mientras que la forma circular del pan representa el ciclo de la vida y la muerte.
Estos elementos forman parte del significado tradicional de las hojaldras, que se colocan en los altares como uno de los alimentos característicos de la celebración.
México comercializa hasta 4 mil 545 toneladas de pan de muerto
Además de su valor cultural, el pan de muerto forma parte de la actividad comercial de temporada en México.
Cada año se comercializan hasta 4 mil 545 toneladas de pan de muerto, con un valor estimado de mil 34 millones de pesos, de acuerdo con las cifras incluidas en la información difundida.
El académico también destacó que la preparación de las hojaldras continúa transmitiéndose entre generaciones. Algunas familias conservan la costumbre de elaborar su propio pan y compartirlo con vecinos y amistades.
En Puebla y Tlaxcala, esta tradición mantiene a las hojaldras como uno de los alimentos presentes en las ofrendas de Día de Muertos y en las prácticas familiares relacionadas con la conmemoración de los difuntos.
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