Puebla, Pue. Mientras el acceso al financiamiento sigue siendo uno de los mayores retos para las empresas, Nacional Financiera cerró el primer semestre con una sólida posición financiera y una derrama crediticia cercana a 230 mil millones de pesos que impulsó a casi 294 mil negocios.
La institución informó que mantuvo un Índice de Capitalización (ICAP) de 18.84 por ciento, muy por encima del mínimo exigido por la regulación bancaria en México.
Además, registró activos superiores a 729 mil millones de pesos y una cartera de crédito en balance de 280 mil millones de pesos, consolidando su posición como uno de los principales instrumentos de financiamiento para el desarrollo económico.
Durante los primeros seis meses del año, el saldo total de crédito directo e inducido otorgado al sector privado alcanzó los 539 mil 155 millones de pesos, mientras que la derrama financiera ascendió a casi 230 mil millones de pesos.
En materia de calidad de cartera, Nafin reportó un Índice de Cartera Vencida (IMOR) de apenas 0.94 por ciento, uno de los niveles más bajos del sector, respaldado por una cobertura de reservas (ICOR) de 934.04 por ciento, lo que refleja una adecuada administración del riesgo crediticio.
Microempresas más beneficiadas
Las microempresas fueron el segmento con mayor número de beneficiarios, al sumar 260 mil 876 negocios, equivalentes al 89 por ciento del total de empresas atendidas. Este sector recibió créditos por 27 mil 895 millones de pesos y registró un saldo de financiamiento de 90 mil 890 millones de pesos.
Por monto de recursos colocados, las pequeñas empresas concentraron la mayor parte del financiamiento, con créditos por 108 mil 13 millones de pesos para 28 mil 827 establecimientos, alcanzando un saldo crediticio de 241 mil 361 millones de pesos.
En tanto, Nafin brindó apoyo a 2 mil 609 empresas medianas y mil 339 grandes compañías, que en conjunto acumularon un saldo de financiamiento cercano a los 207 mil millones de pesos y una colocación de crédito de casi 94 mil millones durante el semestre.
Respecto a los mecanismos de financiamiento, la banca de segundo piso fue la principal vía de colocación al canalizar 135 mil 403 millones de pesos, equivalente al 59 por ciento del total. El esquema de garantías y crédito inducido aportó 82 mil 709 millones de pesos, es decir, el 36 por ciento, mientras que la cartera de primer piso representó 11 mil 754 millones de pesos, equivalente al 5 por ciento restante.









