Puebla, Pue. Aunque el gobierno federal ha impulsado una reforma a la Ley Aduanera, plataformas digitales y herramientas de inteligencia artificial para agilizar los procesos, especialistas advierten que las empresas exportadoras aún enfrentan trámites burocráticos, mayores cargas administrativas y retrasos que afectan la competitividad.
Un análisis del Comité Regional Operativo de Comercio Exterior (CROCE), integrado por especialistas del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Región Sur y de la Upaep, quienes reconocieron los avances en la modernización del sistema aduanero, pero coincidieron en que es indispensable fortalecer la coordinación entre las autoridades y el sector privado para hacer más eficientes las operaciones de importación y exportación.
Por ejemplo, entró en operación la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior (Vutce), impulsada por la nueva Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, así como el uso de asistentes virtuales con inteligencia artificial, con ello se busca que la interoperabilidad entre dependencias reduzca los tiempos de respuesta a los usuarios contingencia. Sin embargo, se aumentaron los requisitos de avisos de exportación, lo cual, a su vez, incrementa la carga administrativa de los exportadores. En tanto que, el asistente virtual da paso a la queja sin dar una respuesta inmediata de solución a la misma.
Se retrasan las operaciones
Aunado a lo anterior, la falta de un sistema unificado entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (Anam) ha provocado constantes prórrogas en la implementación de la Manifestación de Valor Electrónica (MVE). Esto obliga a las empresas a usar procesos manuales o híbridos que retrasan las operaciones.
Las reglas actuales exigen demasiados requisitos para mantener registros clave, como el de Operador Económico Autorizado (OEA), sin dar a cambio beneficios reales de simplificación en trámites. La autoridad opera bajo una "presunción de riesgo", castigando la operatividad general en lugar de facilitar el comercio a las empresas cumplidas.
Los integrantes del Croce señalan que si bien la reforma a la Ley Aduanera es un paso importante para la modernización, aún prevalece la falta de respuesta automática en el caso de la Vutce, que junto con la operación de ‘aduanas inteligentes’, con más cámaras y escáneres, no se reflejan en la práctica con menos procedimientos y más rápidos en la actividad exportadora-importadora de las empresas en México.









