Puebla, Pue. La diputada local Nayeli Salvatori, acompañada de Ariana N., la mujer que acusa su detención de forma arbitraria en San Andrés Cholula, denunció públicamente un presunto caso de abuso de autoridad, violencia familiar y una supuesta red de revictimización institucional atribuida a elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.
Vulneran derechos
La legisladora manifestó su preocupación por la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran las mujeres víctimas de violencia durante procesos de detección e intervención policial, y criticó la filtración de material audiovisual relacionado con el caso, el cual, afirmó, debería permanecer bajo resguardo oficial conforme a la normatividad vigente.
“Imagínate que como madre tienes que haber visto cómo golpean a tus hijos, cómo te golpean a ti... Estás en un estado completo de vulnerabilidad y, además, te revictimizan con un video que no debió salir nunca de la Secretaría de Seguridad Pública; videos que legalmente no deben ser difundidos”, señaló Salvatori durante su intervención.
De acuerdo con la versión presentada, la diputada calificó como grave la difusión de imágenes que, en su opinión, contribuyen a la exposición pública y estigmatización de personas en situación de crisis, además de señalar la necesidad de revisar los protocolos de actuación y manejo de evidencia por parte de las autoridades.

Disculpa pública
Por su parte, la mujer identificada como Ariana N., ofreció una disculpa pública a la sociedad poblana por la circulación de videos de su detención, y explicó que su comportamiento durante los hechos respondió a una crisis emocional severa derivada de la separación de sus hijos menores de edad.
La afectada relató que los hechos ocurrieron en el municipio de San Andrés Cholula, donde, según su testimonio, se habrían presentado diversas irregularidades durante su detención y traslado por parte de elementos policiales.
Entre las presuntas anomalías, señaló que se le negó el derecho a realizar una llamada telefónica para conocer el paradero y estado de sus hijos, situación que consideró una violación a sus derechos fundamentales durante la detención.
Denunció que varios elementos de seguridad la habrían grabado con teléfonos celulares mientras era trasladada en una patrulla y posteriormente dentro de instalaciones oficiales, sin su consentimiento.
Ariana explicó que, al encontrarse en un estado de crisis emocional, agravado por el desconocimiento de la zona y la preocupación por sus hijos, sufrió un ataque de pánico que derivó en gritos y declaraciones confusas durante el procedimiento.
En el material difundido en redes sociales se observan fragmentos del momento de la detención, en los que la mujer aparece sometida en el suelo, mientras personas presentes exigen el cese de la intervención y cuestionan la actuación de los elementos policiales.
Ariana y el video
Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido una postura oficial detallada sobre las acusaciones presentadas, mientras el caso ha generado debate en redes sociales sobre el uso de la fuerza, el manejo de evidencia audiovisual y la protección de los derechos de personas detenidas.
Es importante mencionar que en los videos que fueron difundidos se escucha a Ariana N. decir en aparente estado de ebriedad, tener presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
La mujer amenazó a las policías, presumió su estatus social, además de afirmar tener nexos con un grupo del narcotráfico.














