Puebla, Pue. El Mundial 2026 no sólo promete emociones en las canchas; también se perfila como un poderoso motor económico para México. La justa futbolística que organizarán de manera conjunta México, Estados Unidos y Canadá abrirá una ventana de oportunidades para sectores clave como el turismo, la gastronomía, el comercio y el transporte, con una expectativa de al menos 5.5 millones de visitantes en las ciudades sede mexicanas.
De acuerdo con estimaciones, únicamente la actividad turística podría generar ingresos cercanos a los mil millones de dólares, mientras que la derrama económica total alcanzaría alrededor de 50 mil millones de pesos.
El académico de la Licenciatura en Economía y Finanzas de la Ibero Puebla, Juan Carlos Domínguez Vergara, señaló que el impacto del torneo trascenderá el ámbito deportivo, ya que un evento de esta magnitud coloca a México bajo los reflectores internacionales y genera expectativas importantes sobre su desempeño económico.
Explicó que la llegada masiva de turistas nacionales y extranjeros impulsará la ocupación hotelera, los restaurantes, el comercio local y diversos servicios, beneficiando a miles de negocios en las ciudades anfitrionas y sus alrededores.
Asimismo, destacó que la organización del Mundial favorecerá la creación de empleos temporales en actividades relacionadas con la construcción, hotelería, el turismo y los servicios vinculados directamente con el evento.
A ello se suma la inversión en infraestructura urbana, vialidades, aeropuertos y espacios deportivos, obras que podrían dejar beneficios permanentes para la población.
Oportunidades para todos
El especialista agregó que el gasto de los visitantes generará un efecto multiplicador en la economía, impactando positivamente a sectores que incluso no tienen relación directa con el fútbol, fortaleciendo las economías locales y ampliando las oportunidades de negocio.
Otro de los beneficios será la proyección internacional que obtendrá México durante el torneo, al mostrar su riqueza cultural, histórica y económica ante millones de espectadores alrededor del mundo, lo que podría traducirse en nuevas inversiones y un mayor atractivo turístico en los años posteriores.
Sin embargo, Domínguez Vergara advirtió que el reto principal será convertir la derrama económica de corto plazo en un impulso sostenido para el desarrollo.
Para lograrlo, consideró indispensable que los sectores público y privado aprovechen la infraestructura, la promoción internacional y las inversiones derivadas del Mundial para fortalecer el crecimiento económico del país más allá de 2026.














