Puebla, Pue. En Puebla, al igual que en todo el país, comenzará la eliminación del efectivo de forma gradual durante 2026 para realizar los pagos de gasolina, al igual que en casetas de todo México, como medida del gobierno federal a cargo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Sin embargo, el principal reto a vencer será un eficaz y rápido sistema de internet y que la mayoría de los mexicanos en zonas alejadas del país carecen de tarjetas bancarias, incluso del conocimiento para utilizarlas.
Además, Caminos y Puentes Federales (Capufe) tendría que invertir en la colocación de infraestructura y nuevos sistemas que permitan el cobro digital, además de adecuar los carriles para realizar los pagos.
Menos asaltos
A pesar de que no existe una fecha exacta para que todo el país cumpla con estos lineamientos, se tiene previsto que, antes de concluir el año, los transportistas estén siguiendo estas reglas.
La medida forma parte de un plan nacional para impulsar la digitalización de pagos y reducir el uso de efectivo en servicios esenciales, además de bajar el número de asaltos y actos violentos.
Según la administración federal, se pretende ampliar la digitalización financiera para reducir la dependencia del efectivo en sectores clave de la economía.
Los usuarios deberán utilizar métodos electrónicos; entre las opciones disponibles están: Tarjetas bancarias, CoDi y DiMo desde el celular, TAG electrónico para autopistas y aplicaciones móviles.
Las TAGs electrónicas se utilizan por dispositivos como IAVE (Capufe) para telepeaje en las principales autopistas, y sólo se pueden obtener en sitios como Capufe y Oxxos.
México va tarde
Capufe impulsó el año pasado una disposición en el sentido de exigir el uso obligatorio del TAG en las carreteras para desalentar los pagos con dinero en efectivo, pero este esfuerzo todavía es insuficiente.
México se ha rezagado con otros países de desarrollo similar, como Brasil y Chile, en el empleo de medios de pago electrónicos en la economía.
Por ejemplo, el sistema de pagos instantáneos Pix de Brasil ya tiene una penetración de 85%, lo que implica que las familias ya utilizan este sistema para realizar transacciones de dinero en su vida cotidiana, cuando en México aún existen amplias capas de la población que carecen de tarjetas y que desconocen los medios electrónicos de pago, tales como CoDi y Dimo.
Capufe, que tiene bajo su gestión 40% de las carreteras del país, ha reconocido que su meta de establecer pagos electrónicos de manera generalizada requiere un proceso de adaptación profunda de infraestructura y de sistemas.
“Capufe tendrá que reconfigurar sus carriles, ya que, de 10 carriles de las casetas de peaje, sólo uno o dos están equipados para leer los TAG”, comenta Ricardo Dávila, director general TeleVía.
Lo anterior implica que será necesario colocar antenas, instalar equipos informáticos y adquirir software, entre otros aspectos materiales, para poder hacer la lectura de los TAG de los usuarios. “Esta reconfiguración se llevará su tiempo, no será de un día para otro”, consideró.
Pero habrá problemas
Sin embargo, los especialistas consultados reconocieron que la “digitalización” universal de las operaciones de compra-venta al menudeo en las estaciones de servicio del país se enfrentará con una realidad, que son las disparidades geográficas de México y la cobertura del internet, sobre todo en el medio rural, así como el equipamiento de las mismas gasolineras.
“En las zonas rurales no hay una amplia cobertura de internet, ni tampoco hay antenas para usar la tecnología satelital, ¿cómo se va a poder pagar con tarjeta?”, refirió Enrique Loyo.
Asimismo, se “tiene que considerar la heterogeneidad de las estaciones, no todas son iguales, unas tienen una capacidad de almacenamiento más alta y varios dispensarios, ubicadas en zonas urbanas; pero también existen estaciones con menor capacidad de almacenamiento y menos dispensarios, ubicadas en zonas rurales”, comenta en entrevista Herrera, al advertir que estas últimas tendrán que hacer alguna inversión extra para adoptar los pagos digitales.
Pero además, aun cuando las estaciones de servicio tengan terminales para cobros con tarjeta, resulta que los clientes pueden optar por otras formas de pago como CoDi y Dimo, así como las billeteras electrónicas, y no todas las terminales están adaptadas para aceptar pagos sin contacto o las billeteras, de manera que eso va a complicar la universalización de los pagos digitales.
Actualmente, los expertos recuerdan que existen otras opciones como los monederos electrónicos de gasolina, como los Up Sí Vale, que igualmente sirven para pagar consumos y generar comprobantes fiscales, mismos que igualmente podrán contribuir a “digitalizar” la compra-venta de combustibles.
Es una realidad que no todas las estaciones de servicio podrán adaptarse de un día para otro con diferentes modalidades de pagos electrónicos, de ahí la pertinencia de que la autoridad debiera considerar un proceso de adaptación gradual, con el acuerdo de los actores involucrados, esto es empresarios gasolineros, banqueros y autoridades de energía y hacendarias.
Reporte de Onexpo
En un reporte de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), dio a conocer que los pagos digitales obligatorios elevarán competencia entre estaciones gasolineras.
Sin embargo, según expertos la universalización de los medios electrónicos de pago se enfrentará a la disparidad tecnológica del país.
El compromiso del gobierno federal y de los banqueros para impulsar el uso de tarjetas y otros medios de pagos electrónicos en las estaciones gasolineras servirá para “digitalizar” cantidades millonarias que a diario se generan por la compra-venta al menudeo de gasolinas y diésel a nivel nacional y que varían según la ubicación y afluencia de cada estación de servicio.
En México existen unas 11 mil 259 gasolineras distribuidas en el país, cuyas ventas pueden variar entre 20 millones de pesos mensuales hasta 120 mdp mensuales o más, según datos de la Secretaría de Energía (Sener).
Una estación pequeña, de una zona rural, puede vender de 200 mil a 250 mil litros mensuales —gasolinas y Diésel— mientras que una estación ubicada en una autopista de alta circulación vehicular puede vender hasta un millón de litros o más al mes, dijo Enrique Loyo, director de UV Consulting, empresa de consultoría que presta sus servicios a empresas gasolineras.
Según los datos oficiales, una estación con ventas de 200 mil litros mensuales puede captar entre 20 y 40 millones de pesos; mientras que una que comercializa 800 mil litros mensuales, capta unos 120 millones de pesos o más.
Hoy en día, la mayor parte de las operaciones de compra-venta al menudeo de gasolinas y Diésel se realiza con tarjetas o bien otros medios de pago electrónicos. Sin embargo, la Sener reconoce que existe un remanente de operaciones de compra-venta de aproximadamente 35% que todavía se realiza con dinero en efectivo, principalmente en zonas rurales y apartadas, que es precisamente el segmento que pretende atacar el compromiso del gobierno y los banqueros.
Actualmente, las empresas transportistas —de pasajeros y de carga— son las primeras interesadas en pagar con tarjetas para obtener sus comprobantes fiscales y poder deducir impuestos.
Este anuncio de los pagos vía electrónica lo realizó oficialmente por la presidenta Claudia Sheinbaum en la 89.ª Convención Bancaria el pasado jueves 19 de marzo.
Sin embargo, no aclaró a partir de cuándo se prevé digitalizar el pago de gasolina y de las casetas de cobro, pero sí mencionó que será obligatorio que los mexicanos paguen digitalmente por estos servicios.
Los costos
El costo del TAG IAVE, PASE y TeleVía en OXXO tiene un costo aproximado de entre 150 y 250 pesos. Este precio incluye el dispositivo físico y una activación o saldo inicial, variando según la marca y la promoción vigente al momento de la compra.
PASE (OXXO): 150-200 pesos (incluye activación)
TeleVía (OXXO): 150 pesos
IAVE: El dispositivo cuesta alrededor de 180 pesos, más 150 pesos de activación.
Las Recargas se pueden hacer en los cajeros OXXO, desde 50 hasta 3 mil pesos, más la Comisión
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