Puebla, Pue- La violencia contra las mujeres suele escalar de forma gradual y, en muchos casos, está relacionada con explosiones de ira y falta de inteligencia emocional, advierte el libro Feminicidio: 30 segundos de furia x 30 años de prisión, presentado por su autor José Manuel Valencia Martínez.
Durante una rueda de prensa en Puebla, el escritor explicó que la obra busca generar reflexión sobre las causas que originan la violencia de género y cómo, en muchos casos, estas agresiones comienzan con episodios de ira mal gestionados.
Experiencias dentro de un centro penitenciario
El autor relató que gran parte de las reflexiones incluidas en el libro surgieron durante el tiempo que permaneció interno en el Centro de Reinserción Social de San Miguel.
Durante su estancia, convivió con personas sentenciadas por feminicidio, lo que le permitió conocer testimonios y analizar las circunstancias que llevaron a cometer estos delitos.
Según explicó, muchas de estas historias tienen un elemento común: momentos de furia o pérdida de control emocional, que terminan desencadenando actos de violencia extrema.
Además, señaló que dentro del penal no existe una separación estricta entre distintos tipos de internos, lo que dificulta los procesos de reinserción social, ya que se mezclan perfiles delictivos diversos.
La violencia suele escalar progresivamente
En la presentación del libro, Valencia Martínez subrayó que la violencia contra las mujeres no aparece de forma repentina, sino que suele manifestarse de manera progresiva.
Entre los tipos de agresión que identificó se encuentran la violencia psicológica, física, patrimonial, económica y sexual.
Asimismo, destacó que la violencia física y sexual son las que con mayor frecuencia anteceden a un feminicidio, por lo que es fundamental prestar atención a las señales de alerta.
Por ello, el autor insistió en la importancia de no minimizar las agresiones iniciales, así como de denunciar oportunamente y buscar apoyo en familiares, amistades o instituciones.
Reflexión sobre la prevención de la violencia
El mensaje central de la obra es que la violencia puede prevenirse si se identifican a tiempo sus señales.
Además, el autor invitó a reflexionar sobre las dinámicas de control, celos y poder dentro de las relaciones, ya que estas conductas pueden escalar hasta convertirse en situaciones de riesgo.
“El momento de furia puede eclipsar cualquier otra emoción”, advierte el libro, al señalar que un instante de violencia puede cambiar la vida de las personas involucradas y dejar consecuencias permanentes en sus familias y comunidades.
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