Puebla, Pue. La diputada local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Delfina Pozos Vergara, manifestó su respaldo a las protestas encabezadas por Colectivos Ambientalistas en contra del proyecto estatal del Cablebús, al advertir que su ejecución, en las condiciones actuales, podría representar un “ecocidio” para la ciudad.
El pasado 20 de febrero, activistas y ciudadanos marcharon por diversas calles para exigir la reubicación del proyecto, argumentando que su construcción implicaría afectaciones directas a 980 árboles, de los cuales al menos 280 serían talados.
Los inconformes sostienen que la pérdida de masa arbórea impactaría negativamente el equilibrio ambiental, la calidad del aire y la imagen urbana de la capital.
Obras sí, pero sin daños
En este contexto, la legisladora priista fijó una postura crítica frente a la planeación de la obra.
“La tala de árboles por el proyecto del Cablebús no puede tomarse a la ligera. El desarrollo no puede avanzar a costa de nuestro entorno. Cada árbol cuenta y cada decisión debe estar sustentada en estudios claros y transparentes”, expresó.
Pozos Vergara subrayó que, si bien es necesario fortalecer la infraestructura de movilidad en la entidad, ello no debe hacerse sin una evaluación ambiental rigurosa y abierta a la ciudadanía.
Consideró indispensable que las autoridades estatales presenten públicamente los estudios de impacto ambiental, así como las medidas de mitigación y compensación que se contemplan ante la posible remoción de árboles.
Los Colectivos
La diputada también llamó a establecer mesas de diálogo entre autoridades, especialistas y organizaciones civiles, con el fin de analizar alternativas técnicas que permitan reducir el impacto ecológico del proyecto o incluso replantear su trazo.
Afirmó que el progreso urbano debe estar alineado con criterios de sustentabilidad y respeto al patrimonio natural.
Por su parte, los Colectivos ambientalistas han advertido que la afectación de casi mil árboles no sólo implica la pérdida de cobertura vegetal sino también consecuencias en la captación de agua, regulación térmica y hábitat de especies locales.
Insisten en que existen otras opciones para desarrollar el sistema de transporte sin comprometer áreas verdes consolidadas.









