Puebla, Pue.- En Asamblea General Ordinaria del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Puebla, Juan Pablo Cisneros Madrid asumió formalmente la presidencia del organismo, luego de haber sido designado previamente como presidente electo por los organismos empresariales que integran este órgano de representación.
Durante la sesión, los integrantes del CCE reconocieron la labor del presidente saliente, Héctor Sánchez Morales, destacando su liderazgo, capacidad de diálogo y compromiso con la representación empresarial. De acuerdo con lo expresado, su gestión dejó “una base sólida sobre la cual hoy corresponde construir”, lo que permitió una transición ordenada y con continuidad institucional.
Liderazgo empresarial como esfuerzo colectivo
Al rendir su primer mensaje, Juan Pablo Cisneros Madrid afirmó que el liderazgo empresarial debe entenderse como una responsabilidad compartida. Señaló que “el liderazgo del CCE Puebla no se ejerce de manera individual, sino como una suma de esfuerzos, que se construye desde el respeto, el diálogo y la corresponsabilidad”, por lo que convocó a fortalecer el trabajo conjunto entre cámaras y organismos.
Asimismo, hizo énfasis en el carácter ético del liderazgo empresarial y en el impacto social de las decisiones del sector productivo. Subrayó que “el liderazgo empresarial no es un privilegio, es una responsabilidad ética”, al tiempo que recordó que las decisiones empresariales influyen directamente en empleos, familias y proyectos de vida.
Unidad empresarial y relación con el Estado
En su intervención, Cisneros Madrid destacó que la unidad empresarial en Puebla es fundamental frente a los retos económicos actuales. Afirmó que esta convicción debe orientarse al desarrollo económico con sentido social, la libre empresa y la prosperidad compartida. Además, reiteró la necesidad de mantener una relación responsable y coherente con el Estado, con visión de largo plazo.
Finalmente, el nuevo presidente hizo un llamado a consolidar al CCE Puebla como un espacio de conciencia colectiva y representación legítima. Señaló que la fortaleza del organismo “no está en la voz de una persona, sino en la suma de las voluntades de los organismos aquí representados”.
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