Puebla, Pue- La creación de incentivos fiscales al primer empleo podría convertirse en una herramienta clave para la prevención del delito en México, al impulsar la formalidad laboral y reducir la vulnerabilidad de jóvenes y personas en condiciones de precariedad frente a la delincuencia organizada, advirtió Beatriz Camacho, presidenta del Centro Empresarial de Puebla Coparmex.
La dirigente empresarial subrayó que existe una relación directa entre la informalidad económica y los índices delictivos, por lo que consideró que la formalidad laboral debe asumirse como un eje estratégico de la seguridad pública, la competitividad económica y el desarrollo regional. Además, señaló que la economía informal no solo representa un problema productivo, sino también un riesgo para la gobernabilidad.
Primer empleo como barrera preventiva
Camacho indicó que el acceso a un primer empleo formal funciona como una barrera efectiva frente al reclutamiento de bandas criminales, particularmente entre jóvenes y personas en situación de precariedad. Asimismo, destacó que la formalidad no solo garantiza ingresos estables, sino que también brinda identidad laboral, seguridad social e integración institucional.
Como medida específica, propuso la exención o reducción del Impuesto Sobre Nómina (ISN) para el primer empleo que generen las empresas, especialmente los negocios de reciente creación y los emprendimientos. De esta manera, explicó, se reduciría el costo inicial de la formalidad y se ampliaría la base fiscal en el mediano plazo.
Impacto económico y social
Finalmente, sostuvo que este tipo de incentivos permitiría fortalecer el tejido social y generar condiciones más equitativas de desarrollo. No obstante, subrayó que se requiere coordinación entre gobiernos y sector privado para lograr resultados sostenibles.
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