Puebla, Pue- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró que no realiza fiscalizaciones ni aplica sanciones a las personas que participan en las tandas, uno de los mecanismos de ahorro informal más utilizados en México. La autoridad fiscal precisó que este tipo de prácticas no forman parte de ningún esquema de auditoría ni de control por parte del organismo.
Además, el SAT subrayó que no existen operativos de vigilancia enfocados en este tipo de recursos, por lo que rechazó versiones que han circulado recientemente y que sugieren lo contrario. Estas afirmaciones, indicó, generan confusión y desinformación entre la población contribuyente.
El ahorro informal sigue siendo una práctica común
Entre las formas de ahorro informal más extendidas se encuentra guardar dinero en casa, práctica que concentra al 74 por ciento de las personas que ahorran bajo este esquema. Posteriormente, las tandas representan el 22 por ciento, mientras que las cajas de ahorro alcanzan el 16 por ciento.
Por lo tanto, el SAT reiteró que estas modalidades no se encuentran sujetas a fiscalización, ya que no generan por sí mismas obligaciones fiscales en materia de ISR o IVA, impuestos cuya recaudación está a cargo de la dependencia.
A través de un posicionamiento oficial, la autoridad enfatizó que no existe ningún programa ni subprograma destinado a dar seguimiento o auditar mecanismos de ahorro informal. Asimismo, aclaró que su función principal es brindar certidumbre jurídica a los contribuyentes y promover el cumplimiento voluntario.
En este sentido, el organismo insistió en que no realiza ni realizará operativos relacionados con tandas, descartando cualquier tipo de sanción para quienes participan en ellas.
Ahorro formal e informal en México
De acuerdo con la Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF) 2025–2030, el 43 por ciento de la población en México ahorra de manera formal, principalmente mediante cuentas de nómina o ahorro bancario. Sin embargo, un 41 por ciento continúa utilizando mecanismos informales, lo que refleja la relevancia social de estas prácticas.
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