Puebla, Pue. La dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Xitlalic Ceja García, rechazó que llegue a usar al partido como una plataforma para postularse más adelante como posible aspirante a la alcaldía de Puebla capital para la elección del 2027.
Por el contrario ahora el objetivo es lograr que al PRI nadie lo detenga, tiene una militancia fuerte que a la vista de otros partidos así luce, tan es así que algunos perfiles han recibido ofertas de otras fuerzas políticas, “vendiéndoles espejitos”.
Señaló que sus tareas están centradas en tener una base territorial, para poder tener candidatos que trascienden para poder ganar y ser un partido victorioso en el proceso electoral que se tendrá el año siguiente.
Xitlalic Ceja precisó que el PRI esta visibilizado en ciertos puntos de la entidad, al igual que los problemas que se están dejando de lado por gobiernos del oficialismo.
Indicó “la única aspiración que tiene esta dirigencia es la de recuperar los espacios que la ciudadanía anhela, están ávidos de tener una opción verdadera y distinta no esquiroles como Movimiento Ciudadano (MC)”, dijo.
Destacó que el PRI está pensando en salir a las calles y estar cerca de la ciudadanía, aún no es momento de hablar de candidaturas específicas, “estamos sobre aquellos que quieren hacer un cambio”, pero no se va a hablar de querer adelantar candidaturas.
Esta semana, el Revolucionario Institucional dará a conocer dos estrategias importantes, como parte de las acciones que se harán desde la dirigencia estatal.
El pasado 12 de enero, Xitlalic Ceja García, busca “desempolvar” perfiles valiosos dentro del partido como Lucero Saldaña y Rocío García Olmedo, y cerrar el paso a posibles desbandadas de Blanca Alcalá y Delfina Pozos Vergara hacia Movimiento Ciudadano (MC).
Durante su primera rueda de prensa del año, realizada desde el zócalo de la ciudad de Puebla —evidenció las malas condiciones urbanas, con la presencia de cientos de baches, como símbolo del papel opositor del PRI—.
Ceja García dejó claro que su dirigencia busca terminar con las intenciones del “senador chapulín y traidor” Néstor Camarillo Medina, que busca sepultar al tricolor.














