Puebla, Pue.– El sector del concreto anticipa que 2026 podría convertirse en un año determinante para su recuperación, luego de atravesar un periodo marcado por la volatilidad económica y la contracción en la inversión pública. Así lo dio a conocer la empresa mexicana MTM, especializada en ingeniería aplicada a los procesos de mezclado de concreto.
De acuerdo con la compañía, durante 2025 la industria presentó dos comportamientos claramente diferenciados. Por un lado, la edificación privada, que abarca vivienda, centros logísticos y proyectos del sector automotriz, mantuvo un nivel de actividad suficiente para sostener al mercado. Sin embargo, la infraestructura pública registró una caída significativa, lo que limitó el crecimiento general del sector.
Edificación privada sostuvo al mercado en 2025
MTM explicó que la construcción privada logró compensar parcialmente la baja en obra pública, especialmente en regiones con dinamismo industrial. Este comportamiento permitió que el sector cerrara el año con condiciones más estables en comparación con ciclos previos caracterizados por mayor incertidumbre.
Asimismo, la empresa señaló que los ajustes fiscales y los procesos de transición administrativa influyeron directamente en la reducción de proyectos públicos, lo que impactó de forma negativa a productores y constructores vinculados a este segmento.
A pesar del escenario reciente, las previsiones macroeconómicas oficiales anticipan para 2026 un mayor crecimiento económico, así como un incremento relevante en la inversión pública federal. De concretarse estos recursos, el mercado del concreto podría registrar una recuperación gradual, particularmente en corredores estratégicos del país.
Estas zonas incluyen regiones donde convergen la construcción industrial, automotriz y logística, sectores que demandan grandes volúmenes de concreto para su desarrollo.
Logística y disponibilidad, el principal reto
MTM advirtió que uno de los principales desafíos para el próximo año no será únicamente la capacidad productiva, sino la logística y disponibilidad del concreto en regiones donde la industria automotriz acelera su expansión, como el Bajío, el norte del país y el corredor Monterrey–Saltillo.
En estos territorios, el concreto resulta indispensable para la construcción de naves industriales, líneas de producción, patios logísticos, centros de pruebas y almacenes especializados.
Ante este contexto, productores, constructores y proveedores deberán fortalecer la planeación anticipada, implementar esquemas contractuales flexibles y contar con operaciones capaces de responder a picos de demanda con mayor precisión.
En este entorno, MTM opera plantas de manufactura avanzada en Puebla y Monterrey, donde produce equipos mezcladores certificados bajo la norma ISO 9001:2015, enfocados en garantizar uniformidad, precisión en tiempos críticos y eficiencia operativa.
Finalmente, MTM identificó tres factores clave para 2026: la reactivación del gasto público en infraestructura, la continuidad del nearshoring y la capacidad del sector para optimizar procesos y costos en un entorno de inflación moderada.
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