Puebla, Pue. Durante los festejos del mes de diciembre, los excesos en comida y bebida pueden generar complicaciones en las vías respiratorias, lo que podría provocar la muerte por atragantamiento, broncoaspiración y asfixia, según alerta Fabián Fuentes Cervantes, especialista en Nutrición, egresado de la Universidad CME de Puebla.
Según el especialista narró algunas de las precauciones que se deben tomar durante estas fechas, cuando el consumo de alimentos y bebidas alcohólicas está presente.
"Ocurre muy frecuentemente en esta temporada; justamente es un problema de que las personas consumen exceso de alimentos, muchas veces incluso no desayunan, no comen por cenar bien, porque es que está un poco más, y esto va a repercutir porque algunas personas lo consumen y se acuestan, se acuestan rápido; pues al acostarse, pues no dan oportunidad de que el alimento baje al estómago y después un poco al intestino", refirió.
Riesgos y peligros
Fabián Fuentes recomendó que, en la cena navideña o de fin de año, es importante respetar los procesos de ingesta de alimentos, lo que implica masticar lo necesario, para favorecer la digestión y, sobre todo, evitar acostarse, después de haber ingerido bebidas alcohólicas y comida.
"Entonces, al seguir el alimento en el estómago, esto va a causar una regurgitación, que se suban incluso los ácidos y que pueda haber el reflujo, el famoso reflujo; si una persona ya está alcoholizada, pues su tiempo de reacción va a ser menor, si está muy alcoholizada, va a ser menor su tiempo de reacción, incluso puede broncoaspirar ese ácido o incluso los alimentos. Entonces, muchas veces se da por esa razón; otras veces se da por atragantamiento porque están comiendo demasiado rápido, están conviviendo, están platicando, pero no mastican lo suficiente o al mismo tiempo hablan y comen, entonces eso puede causar una asfixia, un atragantamiento", dijo.
El profesional en nutrición enfatizó que es necesario crear medidas preventivas, como por ejemplo, "si nos vamos a acostar después de comer, dejar pasar al menos entre 2 a 3 horas, sobre todo en personas que ya tienen tendencia al reflujo; hay que dejar pasar entre 3 a 4 horas hasta que se acuesten; si la persona no tiene esa tendencia al reflujo, con dos horas será suficiente para que el alimento baje (...) también hay temas como el aspecto del manejo de la diabetes".














