El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra España por su postura frente a la guerra con Irán y amenazó con imponer un embargo comercial total, luego de que el Gobierno español se negara a autorizar el uso de bases militares para operaciones contra Teherán.
La tensión diplomática escaló después de que el Ejecutivo encabezado por Pedro Sánchez rechazara permitir que las instalaciones de Rota y Morón de la Frontera fueran utilizadas en ataques fuera del marco de la legalidad internacional.
Trump lanza advertencia desde la Casa Blanca
Durante una reunión en la Casa Blanca con el canciller alemán Friedrich Merz, Trump aseguró que no quiere tener “nada que ver con España” y calificó al país como un “aliado terrible”.
En el Despacho Oval, el mandatario afirmó:
Que podría “parar todo lo relacionado con España”.
Que tiene derecho a imponer embargos.
Que Estados Unidos “no necesita nada” del país ibérico.
Además, consultó públicamente a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre la posibilidad de aplicar un embargo, y este respondió que el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha reafirmado la capacidad presidencial para implementar ese tipo de medidas.
España responde: exige respeto a la legalidad internacional
El Gobierno español reaccionó con firmeza. Fuentes del Ejecutivo señalaron que cualquier revisión de la relación bilateral debe respetar:
La autonomía de las empresas privadas.
La legalidad internacional.
Los acuerdos vigentes entre la Unión Europea y Estados Unidos.
Asimismo, el portavoz comunitario de Comercio, Olof Gill, afirmó que la Comisión Europea velará por la protección plena de los intereses europeos y confía en que Washington cumpla sus compromisos comerciales.
La polémica por Rota y Morón
El conflicto se originó tras la negativa de España a permitir el uso de las bases de Rota y Morón en operaciones que no estén amparadas por la Organización de las Naciones Unidas.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, recordó que el convenio bilateral con Washington establece que las instalaciones pueden utilizarse dentro del marco de la legalidad internacional, pero no para acciones unilaterales.
En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, subrayó que España tiene la última palabra y que no prestará sus bases para operaciones fuera del tratado o de la Carta de la ONU.
Tensión en la OTAN por el gasto en defensa
La crisis también se vincula con el debate interno en la OTAN. Trump criticó que España sea el único socio que no se ha comprometido a elevar su gasto militar al 5 % del PIB.
Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que España es un país fiable y comprometido con los valores occidentales, aunque cuestionó la gestión del actual Gobierno.
El canciller Merz señaló que intenta convencer al Ejecutivo español de aumentar el gasto en defensa, al considerar que forma parte de la seguridad común de los aliados.
Amenaza de embargo y posible impacto comercial
La frase clave principal Trump amenaza con embargo a España por bases militares marca el eje de esta crisis diplomática.
De concretarse una medida de este tipo, podría afectar:
Intercambios comerciales bilaterales.
Inversiones entre ambos países.
Sectores estratégicos vinculados a defensa y energía.
Sin embargo, hasta ahora no se ha formalizado ninguna acción ejecutiva.
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