La madrugada de este domingo, el Gobierno de Chile, encabezado por el presidente Gabriel Boric, declaró el Estado de Catástrofe en las regiones del Maule y Biobío. Esta medida busca enfrentar una ola de incendios forestales de violencia inusitada que, hasta el último reporte oficial, ha cobrado la vida de 18 personas. El mandatario, quien se trasladó a Concepción para coordinar la respuesta ante la crisis, advirtió con pesar que es altamente probable que la cifra de víctimas aumente conforme los equipos de rescate logren acceder a las zonas calcinadas.
La situación es crítica: las llamas, alimentadas por una combinación letal de temperaturas que superan los 35°C y vientos intensos, ya han consumido unas 8 mil hectáreas de vegetación. En comunidades como Punta de Parra, Lirquén y Penco, el fuego avanzó con tal velocidad que los residentes apenas tuvieron minutos para huir, dejando atrás hogares que hoy son solo escombros. Ante el caos y la magnitud del desastre, el Ejecutivo ha decretado también un toque de queda nocturnoen las localidades más golpeadas y el despliegue de efectivos militares para resguardar el orden público.
Las labores de combate se han visto severamente entorpecidas por las condiciones extremas. El humo denso no solo ha vuelto el aire irrespirable, sino que ha reducido la visibilidad a niveles que impiden la operación segura de aviones y helicópteros cisterna. Mientras tanto, el Servicio Nacional de Prevención de Desastres (Senapred) mantiene una alerta constante mediante mensajes de texto, coordinando la evacuación de más de 50 mil personas que se encuentran en la trayectoria de los 24 incendios que permanecen activos.
El pronóstico para las próximas horas no es alentador. Con una humedad relativa por debajo del 20% y ráfagas de viento que no dan tregua, se espera que los focos ígneos continúen propagándose. En los sectores ya arrasados, el Servicio Médico Legal ha comenzado los peritajes forenses, mientras los equipos de emergencia luchan contra la impotencia de un fenómeno que avanza más rápido que cualquier esfuerzo humano por contenerlo.














