Caracas vivió una madrugada de tensión este sábado 3 de enero, luego de que al menos siete explosiones y aeronaves volando a baja altura se escucharan alrededor de las 2:00 horas, como parte de un operativo militar que, de acuerdo con reportes oficiales, concluyó con la captura y extradición del presidente Nicolás Maduro.
Desde distintos puntos de la ciudad, habitantes reportaron estruendos, vibraciones y columnas de humo visibles a la distancia, lo que generó temor y confusión entre la población que salió apresuradamente a las calles.
Venezuela acusa a Estados Unidos por los bombardeos
En un comunicado oficial, el Gobierno de Venezuela responsabilizó directamente a Estados Unidos de los ataques. Según la administración venezolana, el objetivo de la ofensiva sería apoderarse de recursos estratégicos, en particular petróleo y minerales, mediante una acción militar directa sobre la capital.
La acusación se suma a semanas de tensión diplomática y militar, marcadas por operativos estadounidenses en el Caribe contra presuntas rutas de contrabando de drogas vinculadas al país sudamericano.
Testimonios de civiles: miedo y confusión en las calles
Vecinos de diversos barrios relataron escenas de pánico colectivo tras las detonaciones. Muchas personas abandonaron sus viviendas en plena madrugada ante el temor de nuevos ataques.
“Todo el suelo tembló. Es horrible”, narró Carmen Hidalgo, una oficinista de 21 años que caminaba con dos familiares al momento de las explosiones. “Oímos aviones y sentimos como si el aire nos golpeara”, dijo con voz temblorosa, reflejando el impacto emocional del operativo sobre la población civil.
Instalaciones militares alcanzadas en Caracas
De acuerdo con el medio independiente Efecto Cocuyo, testigos señalaron que una de las explosiones ocurrió en Fuerte Tiuna, sede del Ministerio de Defensa de Venezuela, considerado uno de los complejos militares más importantes del país.
Otro punto afectado fue la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida como La Carlota, ubicada al este del área metropolitana de Caracas. En imágenes difundidas en redes sociales se observa humo saliendo de la zona tras las detonaciones.

Trump confirma ataques previos y participación de la CIA
Durante la misma semana, Donald Trump confirmó un ataque contra una “gran instalación” presuntamente utilizada por el gobierno venezolano para cargar droga en lanchas, lo que marcó el primer bombardeo terrestre reconocido por Estados Unidos.
El New York Times informó que la CIA habría ejecutado el ataque mediante drones, y citó a fuentes que aseguraron que no había personas en el sitio al momento del bombardeo.
Venezuela plantea negociación mientras escala el conflicto
Un día antes, el viernes 2 de enero, Venezuela informó que estaba abierta a negociar con Estados Unidos un acuerdo para combatir el narcotráfico. Sin embargo, Maduro acusó a Washington de impulsar un cambio de gobierno forzado para acceder a las reservas petroleras venezolanas, tras meses de presión militar iniciada con un despliegue en el mar Caribe desde agosto.

Reacciones internacionales tras el ataque
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, exigió reuniones inmediatas en la ONU y la OEA para abordar la situación.
“En este momento bombardean Caracas”, escribió en X, alertando a la comunidad internacional sobre el ataque con misiles contra Venezuela.
Así ha sido la campaña militar de Trump contra Venezuela
Desde principios de septiembre, el Ejército de Estados Unidos mantiene ataques contra embarcaciones venezolanas en el Caribe y el Pacífico oriental.
Con corte al 2 de enero, se contabilizan 35 ataques confirmados y al menos 115 personas fallecidas, según cifras de la administración Trump.
Estas acciones se intensificaron tras el reforzamiento militar estadounidense frente a Sudamérica, que incluyó el despliegue del portaviones más avanzado de EU, consolidando la mayor presencia militar en la región en generaciones.
Trump ha justificado la ofensiva como una medida necesaria para frenar el flujo de drogas, al sostener que su país enfrenta un “conflicto armado” con los cárteles del narcotráfico.
Con información de El Financiero
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