El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que México debe solucionar de inmediato el problema de agua y alcantarillado, al asegurar que se ha convertido en una amenaza para los estadounidenses, en particular para habitantes de estados fronterizos.
A través de una publicación en su red social, Trump sostuvo que la situación impacta de forma directa a Texas y California, así como a comunidades cercanas a la frontera con México, donde —afirmó— el problema ha alcanzado niveles críticos.
El Tratado de Aguas de 1944, en el centro del conflicto
Las declaraciones del mandatario estadounidense ocurren en medio de la falta de acuerdos entre ambos países para el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, que regula la entrega de volúmenes de agua entre México y Estados Unidos.
Durante la mañana se confirmó que las delegaciones de ambos gobiernos no han logrado cerrar un acuerdo, ya que México no ha podido completar la entrega de agua estipulada en dicho tratado, vigente desde hace más de ocho décadas.

Sheinbaum reconoce que las negociaciones siguen abiertas
En conferencia de prensa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, explicó que la reunión iniciada un día antes entre los equipos técnicos de ambas naciones aún no ha concluido, debido a que las propuestas presentadas por la parte mexicana fueron regresadas por el gobierno estadounidense.
Sheinbaum subrayó que los trabajos continúan y que el diálogo sigue abierto, en un contexto donde el suministro de agua y su tratamiento adecuado son temas sensibles para ambas poblaciones.
Trump denuncia descarga de aguas residuales al Río Tijuana
El presidente estadounidense elevó el tono al acusar a México de enviar millones de galones de aguas residuales crudas y sin tratar al Río Tijuana, señalando que esto genera un riesgo sanitario significativo.
De acuerdo con Trump, estas descargas están relacionadas con problemas operativos en la principal planta de tratamiento de aguas residuales de Tijuana, lo que ha afectado directamente a comunidades como Imperial Beach y Coronado, en California.
Un conflicto con implicaciones sanitarias y diplomáticas
El conflicto por el agua y el manejo de aguas residuales se perfila como un nuevo frente en la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Mientras el gobierno estadounidense insiste en medidas inmediatas, México enfrenta limitaciones técnicas y operativas para cumplir con los compromisos establecidos, lo que mantiene la tensión diplomática activa.
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