Desde que Israel declaró la guerra a Gaza el 7 de octubre de 2023, tras el ataque de Hamás, la Franja ha registrado una de las cifras más devastadoras del siglo XXI: 16,500 niños asesinados, la mayor masacre infantil documentada en una guerra moderna y la primera transmitida en tiempo real al mundo.
Aunque el acuerdo de paz firmado en Egipto puso fin al bombardeo masivo diario, las agresiones y las restricciones humanitarias continúan afectando principalmente a los menores. Desde el 13 de octubre, fecha en que inició el frágil alto el fuego, 54 niños han muerto en nuevos bombardeos israelíes según autoridades locales.

UNICEF denuncia bloqueo de jeringas, vacunas y suministros esenciales
El portavoz de UNICEF, Ricardo Pires, denunció que Israel bloquea la entrada de jeringuillas y neveras médicas destinadas a vacunar a 40,000 niños menores de tres años que no recibieron inmunización durante los últimos dos años de guerra.
Entre los artículos retenidos se encuentran:
1.6 millones de jeringuillas compradas por UNICEF
Refrigeradores solares para resguardar vacunas
Purificadores de agua
Generadores y repuestos para camiones cisterna
Material educativo y lúdico para infancias desplazadas
938,000 botellas de leche de fórmula, detenidas desde agosto
Israel considera estos insumos como “material de doble uso”, lo que complica o impide su entrada. Para UNICEF, esta calificación pone en riesgo la campaña de vacunación contra enfermedades mortales pero prevenibles como polio, neumonía y sarampión.

1,500 niños amputados requieren rehabilitación urgente
El Ministerio de Sanidad de Gaza informó que 1,500 menores —el 25 % del total de personas amputadas durante la ofensiva— requieren programas de rehabilitación física y apoyo psicosocial de largo plazo.
Otras cifras clave:
760 mujeres representan el 12.7 % de los casos
La mayoría enfrenta discapacidades permanentes a edades tempranas
La rehabilitación es casi imposible debido al bloqueo de insumos médicos
Las autoridades gazatíes advierten que la escasez de equipo hospitalario y el ingreso limitado de camiones humanitarios profundizan la crisis.

La ayuda que entra es menos de la mitad de lo pactado
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) denunció que solo está ingresando el 41 % de la ayuda acordada con Israel bajo el pacto de alto el fuego negociado por Estados Unidos.
Datos oficiales:
9,424 camiones ingresaron entre octubre y la primera semana de noviembre
Representa un promedio de 348 camiones por día
El acuerdo establecía entre 500 y 600 camiones diarios
Además, el 36 % de los camiones son del sector privado, lo que reduce la cantidad de ayuda gratuita para la población civil.
La ANP asegura que faltan especialmente:
Suministros médicos
Materiales para refugios
Equipos para retiro de escombros
Repuestos para plantas de agua y redes de saneamiento
Las autoridades palestinas pidieron a la comunidad internacional presionar a Israel para abrir sin restricciones todos los cruces fronterizos.
UNICEF reitera denuncias: la campaña de vacunación está en riesgo
A un mes del cese al fuego, UNICEF informó que los obstáculos aduaneros impiden completar las últimas fases del plan de vacunación. La situación afecta incluso a la distribución de fórmula para bebés y a las reparaciones de infraestructura crítica como plantas de agua.
Pese a que la Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios —unidad del Ministerio de Defensa israelí— niega cualquier impedimento, agencias humanitarias sostienen que la cantidad de suministros sigue siendo insuficiente.

Denuncias de violaciones al alto el fuego
Las autoridades palestinas de Gaza, vinculadas a Hamás, reportan que en el mes de vigencia del alto el fuego:
282 ataques israelíes habrían violado el acuerdo
242 personas murieron
Más de 600 resultaron heridas
Estos incidentes, señalan, agravan la crisis humanitaria justo cuando la reconstrucción y el abastecimiento básico deberían haberse agilizado.
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