La Universidad de Harvard logró un importante revés legal contra el gobierno del presidente Donald Trump, luego de que una jueza federal emitiera una orden de restricción temporal que frena la prohibición de entrada a Estados Unidos para sus estudiantes e investigadores extranjeros.
La decisión fue tomada por la jueza Allison Burroughs este 5 de junio, quien consideró que la proclamación presidencial podría causar “daños inmediatos e irreparables” a la universidad. Harvard, que ya había bloqueado una orden anterior sobre el mismo tema, modificó su demanda el 23 de mayo, en medio de un creciente conflicto con la administración republicana.
Trump argumentó que la negativa de Harvard a entregar registros disciplinarios de estudiantes extranjeros representa un riesgo a la seguridad nacional, acusando además a la universidad de no controlar su campus y colaborar con investigadores chinos.
La proclamación incluía:
Prohibición de entrada por seis meses a estudiantes e investigadores internacionales.
Revisión de visas vigentes por parte del Secretario de Estado.
Excepción solo para casos considerados de “interés nacional”.
Harvard: represalias políticas y ataques a la autonomía
Para Harvard, esta proclamación es parte de una campaña de represalias políticas, tras la negativa de la universidad a ceder ante las exigencias del gobierno. En su demanda, los abogados acusan a la administración Trump de querer controlar el currículo, la ideología del campus y el financiamiento institucional.
“Los estudiantes internacionales se han convertido en peones de esta ofensiva política”, sostuvieron los representantes legales de Harvard.
El presidente de la universidad, Alan Garber, confirmó que se están desarrollando planes de contingencia para proteger la continuidad académica de los más de 7 mil estudiantes internacionales, que representan el 27% de su matrícula.
El fallo de Burroughs podría escalar a la Corte Suprema, que en 2018 respaldó una decisión similar de Trump respecto a la prohibición de ingreso desde países de mayoría musulmana.
Además, Harvard mantiene otra demanda contra el gobierno por la congelación de 2,600 millones de dólares en fondos federales, así como la pérdida de su autorización para patrocinar visas.

Voz estudiantil: “Nos sentimos no bienvenidos”
Abdullah Shahid Sial, presidente del cuerpo estudiantil de pregrado de Harvard, expresó desde Pakistán su preocupación por no poder regresar al campus:
“La administración Trump ha hecho un excelente trabajo en hacer que los estudiantes internacionales se sientan incómodos. Me siento no bienvenido.”
El caso de Harvard forma parte de una ofensiva más amplia de Trump contra instituciones académicas, incluidas amenazas de reducir su matrícula internacional, eliminar la exención de impuestos y cancelar contratos federales, además de una reciente acción contra la acreditación de la Universidad de Columbia.

Con información de El Financiero
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