Michoacán registró en 2025 la mayor cantidad de artefactos explosivos improvisados desactivados desde que el estado creó un grupo especializado para atender esta amenaza. En total, mil 645 explosivos fueron neutralizados por autoridades estatales, principalmente en regiones marcadas por la disputa entre grupos criminales.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, la cifra representa un incremento de 122.5% respecto a 2024, cuando se aseguraron 739 artefactos, la mayoría en la región de Tierra Caliente, una de las zonas más violentas del país.
Explosivos improvisados: una amenaza en expansión
Desde junio de 2023, cuando se creó el Agrupamiento Especializado en Artefactos Explosivos y Materiales Peligrosos, Michoacán ha acumulado el aseguramiento de 2 mil 389 explosivos artesanales y de tipo militar, sin contar los decomisos realizados por el Ejército, la Guardia Nacional y la Marina.
Las cifras oficiales detallan que en 2023 se neutralizaron apenas cinco artefactos; en 2024 fueron 739, y en 2025 la cifra se disparó a mil 645, entre ellos un explosivo de seis kilogramos localizado en Buenavista Tomatlán, municipio colindante con Jalisco.

Drones y minas: la nueva normalidad del crimen organizado
El grupo especializado fue creado para hacer frente a organizaciones como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Viagras, Templarios, Blancos de Troya, Cártel de Tepalcatepec y Cárteles Unidos, que emplean minas artesanales, granadas modificadas y drones cargados con explosivos para sembrar terror entre rivales y comunidades.
Las labores de rastreo y desactivación se concentran en Tierra Caliente y Sierra Costa, regiones donde los grupos criminales disputan rutas de narcotráfico, extorsión y secuestro, afectando directamente a la población civil.
La mayoría de los artefactos son improvisados
Según Carlos Roberto Gómez Ruiz, capitán retirado y jefe del agrupamiento antibombas, 97% de los explosivos asegurados en municipios como Apatzingán, Parácuaro, Buenavista Tomatlán y Tumbiscatío son de fabricación improvisada, mientras que el 3% restante corresponde a artefactos convencionales provenientes del extranjero.
El funcionario advirtió que el uso de explosivos artesanales ya se volvió una práctica común entre los cárteles en Michoacán y en el resto del país.
“Es una práctica desgraciadamente común, como lo es hoy portar una pistola o un arma larga; ya van de la mano”, señaló.
Víctimas civiles y militares por explosivos artesanales
El impacto de estos artefactos ha sido letal. Más de 10 civiles y militares han muerto por explosiones provocadas por minas improvisadas o ataques con drones en municipios de Tierra Caliente y Sierra Costa.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Coahuayana, donde un coche bomba explotó frente a una base de la Policía Comunitaria y dejó cinco personas muertas y cinco heridas. La Fiscalía estatal atribuyó el ataque al CJNG y el caso fue atraído por la FGR, sin que hasta ahora se reporten avances públicos.
Minas artesanales: una tragedia recurrente
En Buenavista Tomatlán, un niño jornalero identificado como Pablo murió junto con otro trabajador agrícola tras pisar una mina improvisada mientras laboraban en una huerta de limón. Ambos fallecieron a consecuencia de las heridas provocadas por el estallido.
En mayo de 2025, seis militares murieron en el municipio de Los Reyes tras detonar un explosivo artesanal. Meses antes, la muerte de ocho soldados en la misma zona llevó a un juez federal a advertir que el Estado mexicano está siendo superado por el uso de estos artefactos por parte del crimen organizado.
Con información de El Universal
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