El estreno del documental “Debanhi: ¿Quién mató a nuestra hija?” en HBO volvió a poner bajo la lupa uno de los casos más emblemáticos de violencia de género en México: la desaparición y muerte de Debanhi Escobar, ocurrida en Nuevo León en abril de 2022.
El proyecto audiovisual no solo reconstruye los hechos y contradicciones en la investigación oficial, sino que también abre nuevas líneas de interpretación, entre ellas una posible relación con grupos incel, comunidades misóginas activas en internet.
¿Quién era Debanhi Escobar?
Debanhi Susana Escobar Bazaldúa tenía 18 años y estudiaba Derecho en el municipio de Escobedo, Nuevo León.
El 9 de abril de 2022, tras asistir a una fiesta en una quinta privada cerca de la carretera Monterrey–Laredo, desapareció. La última imagen de ella —sola, al borde de la carretera— se viralizó en redes sociales, convirtiéndose en símbolo de la crisis de desapariciones femeninas en México.
Tras 13 días de búsqueda encabezada por su familia y colectivos, su cuerpo fue hallado el 21 de abril de 2022 dentro de una cisterna del Motel Nueva Castilla, en Escobedo.
Aunque la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León aseguró en un inicio que se trataba de un accidente, una segunda autopsia independiente solicitada por su familia reveló signos de violencia sexual y homicidio por asfixia.
Las autopsias y las contradicciones oficiales
Las discrepancias entre los informes forenses evidenciaron graves fallas institucionales.
Primera versión: La Fiscalía de Nuevo León sostuvo que Debanhi cayó por accidente al tanque de agua.
Segunda autopsia: El dictamen independiente determinó signos de abuso sexual, contusiones craneofaciales y asfixia por sofocación, descartando totalmente la hipótesis de accidente.
Diferencias temporales: Mientras las autoridades afirmaron que llevaba muerta entre 12 y 13 días, la necropsia independiente indicó solo entre 3 y 5, lo que sugiere que pudo haber estado cautiva antes de su muerte.
El caso provocó renuncias dentro de la Fiscalía estatal y críticas nacionales e internacionales por el manejo deficiente de la investigación.
Irregularidades en la investigación
El caso Debanhi Escobar se convirtió en símbolo del mal manejo de las investigaciones de feminicidio en México.
Entre las irregularidades más destacadas:
Ausencia de cateos inmediatos en el motel.
Pérdida de videos de seguridad clave tanto del motel como de la fiesta.
Demoras en atender los hallazgos solicitados por la familia.
Falta de testimonios documentados de los más de 80 asistentes al evento.
Estas omisiones provocaron la indignación de la sociedad civil y reavivaron el debate sobre la corrupción, impunidad y violencia de género en el país.
La teoría de los grupos incel
El estreno del tercer capítulo del documental reavivó una inquietante hipótesis: Debanhi pudo haber sido víctima de grupos incel.
En redes sociales circula un audio inédito que habría sido enviado por la joven minutos antes de su desaparición, en el que se escucha decir:
“No te quiero meter miedo ni nada, pero te estoy diciendo las cosas como están pasando... ya se está volviendo esto un ped*te de vatos enfermos que se quieren desquitar con las mujeres”.
Este mensaje, de confirmarse, reforzaría la posibilidad de que Debanhi fue agredida en un contexto misógino organizado, más allá de un hecho aislado.
¿Qué son los grupos incel?
El término “incel” proviene del inglés involuntary celibate (“célibe involuntario”). Se usa para describir comunidades —principalmente de hombres heterosexuales— que afirman no poder mantener relaciones afectivas o sexuales y culpan a las mujeres por ello.
Estos grupos han sido relacionados con actos de violencia de género y ataques misóginos en países como Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.
En México, aunque poco documentados, algunos colectivos de derechos digitales han alertado sobre la expansión de comunidades incel en foros y redes sociales.
Impacto social y búsqueda de justicia
El caso Debanhi se ha convertido en un referente en la lucha contra los feminicidios en México, al exponer la incompetencia y corrupción institucional que rodean las investigaciones.
Con el nuevo documental, se reaviva la exigencia de justicia de su familia y de miles de mujeres que enfrentan un sistema que, con frecuencia, revictimiza y encubre a los responsables.
Con información de Reporte Indigo
*OCR














