En Placeres del Oro, comunidad del municipio de Coyuca de Catalán, Guerrero, la Escuela Secundaria Ignacio Ramírez inició un paro indefinido luego de que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cortó el suministro eléctrico desde mayo.
Maestros y alumnos se vieron obligados a tomar clases en la calle y bajo los árboles afuera del plantel, mientras esperan una respuesta de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG).
Hasta el final de las clases del martes 2 de septiembre, no existía un acuerdo formal entre el personal docente y las autoridades educativas.
Causas y consecuencias del corte de energía
El personal docente explicó que la falta de presupuesto para cubrir la deuda con la CFE ocasionó el corte del servicio. Esta situación no solo afecta las aulas, sino también el suministro de agua, ya que los baños dependen de un pozo eléctrico para bombear líquido.
Entre las afectaciones más graves se encuentran:
Imposibilidad de usar salones por falta de ventilación e iluminación.
Estudiantes tomando clases en la vía pública.
Carencia de agua en los baños escolares.

Protestas y exigencias de los docentes
Durante las manifestaciones, los maestros colocaron cartulinas en la entrada del plantel, exigiendo tanto el pago del adeudo como la destitución de profesores que no asisten a trabajar. Esta petición fue turnada a la delegación regional de la SEG.
Los docentes advirtieron que mantendrán el paro indefinido hasta que la autoridad estatal atienda sus demandas y restablezca el servicio eléctrico.
Esperan respuesta de la Secretaría de Educación Guerrero
Los inconformes solicitaron la intervención inmediata de la Secretaría de Educación Guerrero y de la dirección de secundarias generales. Advirtieron que, de no recibir atención pronta, continuarán con las clases improvisadas en la calle y la suspensión formal de actividades dentro del plantel.
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