El presidente municipal de Santiago Amoltepec, Mario Hernández García, perteneciente a la región de la Sur de Oaxaca, fue emboscado y asesinado a balazos la madrugada de este jueves 15 de mayo. En el ataque, el chófer del alcalde y un elemento de la policía municipal también murieron en el lugar.
El atentado ocurrió en el paraje conocido como El Tablero, cuando el edil regresaba de una festividad en la comunidad de Llano Tigre. Sujetos armados interceptaron su vehículo y abrieron fuego, dejando un saldo de tres muertos y varios heridos.
Según reportes preliminares, el ataque fue planeado y ejecutado por un grupo armado que operaba en la región, lo que ha despertado alarmas sobre la inseguridad que afecta a funcionarios locales en Oaxaca.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca ha desplegado un equipo de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables. Autoridades han confirmado que se analizan posibles móviles del crimen, incluyendo conflictos políticos y rivalidades locales.
El gobernador Salomón Jara Cruz condenó el ataque y prometió que no habrá impunidad. La administración estatal ha reforzado medidas de seguridad en municipios con antecedentes de violencia política.

Escalada de violencia política
El asesinato de Mario Hernández García se suma a una serie de homicidios de funcionarios en Oaxaca, reflejando la creciente inseguridad en la región. En los últimos años, varios alcaldes han sido víctimas de atentados, lo que ha generado llamados urgentes para fortalecer la protección a servidores públicos.
Organizaciones civiles han exigido respuestas concretas y la implementación de estrategias para garantizar la seguridad de líderes locales que enfrentan amenazas por parte de grupos criminales.
Con información de El Financiero
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