La violencia ligada al crimen organizado volvió a golpear a las comunidades indígenas de Guerrero, donde al menos 800 familias fueron desplazadas tras una serie de ataques atribuidos al grupo criminal Los Ardillos.
Habitantes de la región de la montaña baja denunciaron incursiones armadas, amenazas y el uso de drones para vigilar y lanzar explosivos, situación que obligó a cientos de personas a abandonar sus hogares para resguardar su vida.
El caso encendió nuevamente las alertas sobre la crisis de seguridad y desplazamiento forzado que viven distintas regiones del estado.

Comunidades indígenas de Guerrero piden ayuda urgente
Las comunidades afectadas pertenecen al municipio de Chilapa de Álvarez, una zona históricamente marcada por disputas entre grupos criminales.
De acuerdo con denuncias del Congreso Nacional Indígena (CNI) y del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), los ataques comenzaron desde el pasado 6 de mayo y se intensificaron durante el fin de semana.
Las localidades afectadas son:
- Tula
- Xicotlán
- Acahuetán
Pobladores señalaron que familias completas huyeron durante la madrugada, muchas de ellas cargando únicamente mochilas y algunas pertenencias básicas.
Los Ardillos habrían usado drones y armas de alto poder
Organizaciones indígenas denunciaron que el grupo criminal utilizó:
- Armas de grueso calibre
- Drones para vigilancia
- Artefactos explosivos improvisados
El CNI afirmó que los ataques muestran tácticas similares a las de grupos paramilitares, debido al nivel de organización y armamento empleado contra las comunidades indígenas.
Videos difundidos en redes sociales muestran a decenas de familias abandonando sus hogares en medio de la oscuridad para escapar de la violencia.
Desplazamiento forzado en Guerrero sigue creciendo
El problema del desplazamiento forzado en México ha golpeado especialmente a estados como Guerrero, Chiapas y Chihuahua, donde grupos criminales mantienen disputas territoriales.
En este caso, organizaciones comunitarias estiman que entre 800 y mil familias tuvieron que abandonar sus comunidades ante el temor de nuevos ataques.
Entre los desplazados se encuentran:
- Niñas y niños
- Personas adultas mayores
- Mujeres indígenas
- Autoridades comunitarias
Las víctimas han buscado refugio en otras localidades cercanas, aunque existe temor de que la violencia se expanda.
Denuncian omisión de autoridades en Guerrero
El Congreso Nacional Indígena acusó al gobierno estatal de no garantizar condiciones de seguridad para las comunidades.
Las organizaciones recordaron que desde 2021 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió medidas cautelares para proteger a pobladores de Tula y Xicotlán; sin embargo, denunciaron que no se han aplicado de manera efectiva.
También señalaron presunta inacción de corporaciones de seguridad durante los ataques.
Entre las exigencias realizadas destacan:
- Protección inmediata para las familias desplazadas
- Presencia efectiva de fuerzas de seguridad
- Investigación de los ataques
- Atención humanitaria urgente
- Detención de integrantes de Los Ardillos
Quiénes son Los Ardillos
Los Ardillos es una organización criminal con presencia principalmente en la región de La Montaña y zona centro de Guerrero.
El grupo ha sido señalado durante años por:
- Extorsiones
- Secuestros
- Ataques armados
- Control territorial
- Violencia contra comunidades indígenas
Diversos reportes han documentado enfrentamientos constantes entre esta organización y grupos comunitarios o rivales del crimen organizado.

La crisis humanitaria que vive la montaña de Guerrero
Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos advirtieron que la situación podría agravarse si no existe intervención inmediata de autoridades federales.
Las comunidades indígenas denunciaron que viven bajo amenazas constantes y que la violencia ha provocado:
- Suspensión de actividades escolares
- Escasez de alimentos
- Temor generalizado
- Migración forzada
- Crisis humanitaria local
Además, señalaron que muchas familias permanecen escondidas o refugiadas en otras comunidades por miedo a regresar a sus hogares.
La violencia criminal sigue golpeando a comunidades indígenas
El caso vuelve a exhibir la vulnerabilidad de las comunidades indígenas frente al avance del crimen organizado en diversas regiones del país.
Mientras continúan los operativos de seguridad en Guerrero, cientos de familias siguen desplazadas y exigen garantías para regresar a sus viviendas sin temor a nuevos ataques.
La situación también reabre el debate sobre el uso de drones por parte de grupos criminales y el crecimiento de la violencia en zonas rurales de México.

*BC




