El feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez, ocurrido el pasado 15 de abril en un departamento de la colonia Polanco, ha puesto bajo el reflector a su suegra, Erika María Guadalupe “N”, como la principal sospechosa.
La mujer de 63 años, quien actualmente se encuentra prófuga de la justicia, cuenta con una orden de aprehensión tras ser señalada como la autora material de los disparos que terminaron con la vida de la joven de 27 años.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha desplegado un operativo de búsqueda a nivel nacional para dar con su paradero.
La investigación ha revelado un perfil público y político previo de la sospechosa en el estado de Baja California. En 2016, Erika María Guadalupe participó en la vida democrática de Ensenada como candidata a regidora bajo las siglas del PRD y formó parte del Consejo General del Instituto Estatal Electoral de dicha entidad.
Además, existen registros de su actividad como apoderada legal en trámites civiles durante 2017. Este historial ha generado preocupación entre los familiares de la víctima, quienes temen que sus posibles conexiones políticas faciliten su ocultamiento.
El crimen, que quedó registrado por una cámara de seguridad instalada en el cuarto de la hija de ocho meses de Carolina, fue el desenlace de una relación familiar profundamente deteriorada.
Según testimonios de amigos y familiares, las tensiones entre ambas comenzaron durante el embarazo de Carolina y escalaron tras el nacimiento de la menor. La joven exreina de belleza habría confiado a personas cercanas que sufría constantes menosprecios y actitudes pasivo-agresivas por parte de su suegra, situación que motivó su mudanza de Ensenada a la capital del país en diciembre de 2025.
Un viaje planeado y una huida facilitada
Uno de los datos más estremecedores de la investigación es la travesía que realizó la sospechosa antes del asesinato. Erika María Guadalupe manejó casi 3,000 kilómetros desde Ensenada hasta la Ciudad de México, un trayecto de aproximadamente 100 horas por carretera.
En grabaciones obtenidas por las autoridades, se escucha a la suegra relatar su llegada al departamento de Polanco apenas unas horas antes del ataque, confirmando que el viaje había comenzado varios días atrás con paradas estratégicas en diversos estados de la República.
La huida de la sospechosa también ha generado cuestionamientos hacia el esposo de la víctima, Alejandro Sánchez. Tras el ataque, en el que Carolina recibió 12 impactos de bala, Erika tomó sus maletas y abandonó el edificio en un taxi.
Sin embargo, la denuncia formal ante la Fiscalía no se presentó sino hasta el día siguiente. Sánchez argumentó que el retraso se debió al temor de que su hija fuera enviada a una casa hogar, lo que le dio a su madre una ventaja de casi 24 horas para desaparecer antes de que se emitieran las alertas migratorias y de búsqueda.
Actualmente, la madre de Carolina Flores, Reyna Gómez Molina, ha hecho un llamado público a la justicia, movilizando a la comunidad de Ensenada para colaborar en la localización de la presunta feminicida.
Mientras la Fiscalía capitalina refuerza las líneas de investigación biológica y digital, la sociedad civil permanece atenta a este caso que subraya la urgencia de atender la violencia doméstica en todas sus formas. La memoria de Carolina, Miss Teen Universe Baja California 2017, sigue presente en la exigencia de que el crimen no quede impune.




