Tres días después de advertir que no permitiría que el Tianguis Limonero de Apatzingán se llenara de intermediarios o “coyotes” controlados por el crimen organizado, el líder agrícola Bernardo Bravo Manríquez fue torturado y asesinado con un balazo en la cabeza en la Tierra Caliente de Michoacán.
Hallazgo del cuerpo y tortura
El presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA) fue encontrado dentro de su camioneta gris, con el torso desnudo y huellas de tortura, en el camino Apatzingán-Tepetates, a pocos kilómetros del tianguis que recorría semanalmente.
En los últimos días, Bravo Manríquez había instado a sus colegas a no cesar en sus protestas por mejores precios y condiciones para la cosecha:
“Vamos a tener comunicación directa con los empaques. No vamos a permitir el acceso a ningún corredor o coyote que esté poniendo precios por fruta que no es de él”, señaló en un video del 16 de octubre.

Defensor del campo y la legalidad
Entre el 10 y 14 de octubre, lideró exigencias de créditos y tasas preferenciales para productores, así como la regulación de cortes de limón solo lunes, miércoles y viernes para proteger cosechas y mano de obra. También encabezó una protesta del tianguis al centro de Apatzingán, solicitando apoyo al gobierno federal y local:
“Le pedimos de manera firme y respetuosa a la Presidenta Claudia Sheinbaum que escuche que el campo está quebrado y en crisis”, urgió Bravo Manríquez.
El líder enfatizaba que los intermediarios ilegales afectaban los acuerdos directos con los empaques, dañando a los productores.
Contexto de violencia en la región
En la Tierra Caliente, grupos como Los Viagras, Blancos de Troya y células del CJNG ejercen extorsión sobre productores de limón y aguacate. Apenas en febrero, el gobierno de Michoacán inauguró un cuartel militar con inversión de 13 millones de pesos para reforzar la seguridad del valle, en un acuerdo promovido por Bravo Manríquez.
“Quieren la imposición y tener el control de todo; el tema de amenazas es mayúsculo”, declaró el líder limonero, quien coordinaba a 1,800 productores de Apatzingán, Buenavista, Parácuaro, Aguililla, Tepalcatepec y Múgica.
Detención del presunto autor intelectual
Horas después del asesinato, las autoridades detuvieron a Rigoberto López, ‘El Pantano’, integrante del grupo criminal Los Blancos de Troya, acusado de ser el autor intelectual del homicidio.
Según autoridades federales, López encabezaba extorsiones que afectaban limoneros y aguacateros, generando ganancias semanales de alrededor de 30 millones de pesos, sin contar cuotas a empacadores.
Los Blancos de Troya y la violencia organizada
El grupo criminal es liderado por César Sepúlveda Arellano, ‘El Botox’, por quien la Fiscalía ofrece 100 mil pesos. Otros miembros, como Cirilo Arellano, ‘El Capi’, y Gerardo Valencia, ‘La Silla’, ya fueron detenidos este año por la autoridad federal.
Los ataques y extorsiones reflejan la violencia sistemática que enfrentan los productores de la región, quienes buscan proteger sus cosechas y el comercio justo de limón ante el control del crimen organizado.
Con información de AM
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