CIUDAD DE MÉXICO.– Un ataque de perro pitbull a dos niñas menores de edad ocurrido el pasado 30 de julio ha desatado una nueva ola de indignación y debate en redes sociales sobre la agresividad de esta raza, la tenencia responsable de mascotas y los riesgos que enfrentan los menores en espacios públicos.
El incidente, captado por cámaras de videovigilancia, ocurrió mientras las niñas esperaban el autobús escolar junto a sus madres en la escalinata de una vivienda. En el video se observa cómo un perro de pelaje blanco con manchas negras se aproxima y arremete contra una de las menores, generando gritos de pánico e intentos desesperados por separarlo.
Respuesta ciudadana evitó una tragedia mayor
En cuestión de segundos, varias personas adultas corrieron al lugar para apoyar a las madres y separar al canino, que se aferraba con los colmillos clavados. Mientras tanto, los testigos hacían lo posible por ahuyentar al perro. Tras controlar la situación, las familias llamaron a los servicios de emergencia para evaluar el estado de salud de las menores.
Aunque no se ha informado oficialmente sobre la gravedad de las lesiones, el caso ha generado alarma entre vecinos y usuarios de redes, quienes han exigido mayor control sobre perros potencialmente peligrosos.
¿Por qué atacan los perros a las personas?
El incidente reavivó discusiones sobre la conducta de razas como el pitbull, frecuentemente señalada por su potencial de agresividad. De acuerdo con el Hospital de Escuela de Animales Pequeños, existen múltiples causas que pueden detonar un ataque canino. Estas son las más comunes:
Defensa propia o miedo
Dolor físico o enfermedad
Agresión redirigida
Territorialidad o dominancia
Protección de recursos (comida, espacio, personas)
Competencia sexual o instinto reproductivo
Agresión predatoria (instinto de caza)
Agresión hacia otros perros
Expertos coinciden en que la agresividad no es exclusiva de una raza, sino que responde a una combinación de genética, entorno y falta de socialización o adiestramiento.
Tenencia responsable y legislación pendiente
La polémica también ha puesto el foco en la falta de regulación y vigilancia sobre la tenencia de perros potencialmente peligrosos. En varios estados de la República, la legislación es ambigua o poco aplicada, lo que permite que algunos dueños no adopten medidas básicas de prevención, como el uso de correa, bozal o entrenamiento adecuado.
Colectivos defensores de los animales señalan que la criminalización de ciertas razas no resuelve el problema, y abogan por educar a los propietarios sobre cómo criar, manejar y cuidar correctamente a sus mascotas.
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