CHICLAYO, PERÚ.— La ciudad de Chiclayo permanece consternada tras un trágico accidente ocurrido el pasado fin de semana en las inmediaciones del terminal de Ferreñafe, donde un niño de un año y seis meses perdió la vida al ser arrollado por una combi. El suceso, que fue registrado por cámaras de seguridad y testigos, ha generado un profundo debate social sobre la responsabilidad compartida entre padres de familia y conductores en zonas de alto tránsito.
El accidente: un descuido que costó una vida
De acuerdo con los primeros reportes, el menor se habría soltado de la mano de su madre y, en un aparente impulso, corrió detrás de un gato que merodeaba la zona. En ese instante, la combi ya estaba encendida y, sin percatarse de la presencia del niño cerca de las llantas traseras, el conductor arrancó la unidad, ocasionando el atropello.
Según testigos presenciales, fue cuestión de segundos. La madre no logró detener al pequeño a tiempo y el vehículo inició la marcha en reversa justo cuando el niño se encontraba detrás. Las imágenes de seguridad muestran el momento en que la mujer, al darse cuenta del suceso, corre desesperadamente hacia su hijo mientras grita por ayuda.
Testigos captan la desesperación de la madre
El impacto emocional del accidente fue captado en video por personas presentes en el lugar. En las imágenes se oye a la madre implorar entre gritos:
“No está muerto, por favor, sáquenlo de ahí. Él está vivo, mi hijo está vivo”.
Mientras algunos testigos le pedían esperar a paramédicos y policías para no empeorar el estado del menor, otros confirmaban con pesar que el niño ya no tenía signos vitales, provocando una reacción aún más desgarradora por parte de la madre:
“No, por favor, mi hijo no”, exclamaba entre lágrimas.
Investigación en curso: conductor detenido
Los servicios de emergencia llegaron al lugar minutos después, pero lamentablemente el menor ya había fallecido. Su cuerpo fue trasladado a la morgue de Chiclayo, donde se le realizará una autopsia que permitirá determinar oficialmente la causa de muerte.
El conductor de la combi fue detenido por la policía local, aunque hasta ahora no se ha confirmado si será acusado formalmente. Según testigos, el incidente fue accidental y no hubo intención de dañar al menor. Sin embargo, las autoridades investigan tanto al conductor como a la madre del niño para establecer responsabilidades claras.
Se espera que en los próximos días, la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público brinden más detalles sobre el avance de las investigaciones.
Debate sobre la seguridad infantil en espacios públicos
Este caso ha reavivado la discusión sobre la seguridad de los menores en zonas transitadas, especialmente en terminales de transporte informal como el de Ferreñafe, donde la falta de regulación y vigilancia incrementa el riesgo de este tipo de tragedias.
Organizaciones civiles han pedido a las autoridades municipales reforzar los protocolos de seguridad, implementar zonas peatonales seguras y exigir mayor capacitación a conductores que operan en espacios con alta presencia de niños y familias.
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