Las estrategias

Las estrategias


Por Fernando A. Crisanto el 05/06/2021 - 09:21

Las elecciones de 2021, que tendrán su punto culminante el próximo domingo, son inéditas por el número de puestos en juego, miles de candidatos, tiempos de duración de las campañas, el ambiente de violencia en el que se desarrollaron, la polarización alentada desde Palacio Nacional, la integración de coaliciones que parecían imposibles en el pasado, el predominio de una figura, la del presidente López Obrador, y una oposición monotemática que centró todo en derrotarlo.

Los partidos y sus candidatos hoy velan armas y más allá de los métodos electorales del pasado, cuando unos montaban todo el aparato y otros sólo abrían los ojos para cuidar que no les hicieran fraude, en esta ocasión hay una autoridad, el Instituto Nacional Electoral y los institutos estatales, responsables de que se cuide y acate la ley vigente, que sanciona, incluso con cárcel, las trampas.

Del mismo autor: Impunidad


Lo que no podrán evitar es que echen a andar sus estrategias de tierra para motivar a sus militantes y simpatizantes a llegar temprano a las casillas y formar cola para garantizar que el proceso se abra puntualmente a las ocho de la mañana.

La coalición PAN-PRI-PRD, en el caso de Puebla, tiene listos a sus operadores.

Desde sus representantes o casilleros, los coordinadores por sección y por distrito y los responsables de la movilización. El candidato a la presidencia municipal de la capital, Eduardo Rivera Pérez, señalo que cuentan con un ejército electoral de 11 mil 500 personas comprometidas a que el proceso salga impecable y a su favor. Para ganar requiere más de 250 mil votos.

Por su parte, Claudia Rivera Vivanco candidata de Morena y el Partido del Trabajo ha mantenido reserva sobre el tema, pero desde el miércoles se avocó al cien por ciento a supervisar personalmente a su estructura electoral.

Del mismo autor: El híper candidato


Sin presumirlo abiertamente, Morena cuenta con la base social que se ha generado a partir de los programas sociales federales y municipales, tienen amplias listas de beneficiarios con nombres y apellidos, copias de sus credenciales de elector y el mapa geográfico de dónde y en quién pueden influir.

Además, se suma a los operadores de estos programas que están comprometidos con el presidente López Obrador a ganar el mayor número de distritos federales y en eso saben que pueden arrastrar a los locales y a los presidentes municipales, quienes están esperanzados a que eso suceda. Por lo pronto hay una cobertura total de las casillas y también cuentan con observadores y coordinadores sección por sección, para garantizar cientos de miles de votos.

Entre los indecisos y quienes salgan a votar para vencer el abstencionismo estará la decisión de quién ganará Puebla, porque los partidos tienen votos duros, que aún no les garantizan su triunfo.

Si se vence al abstencionismo, los poblanos habrán votado mayoritariamente contra López Obrador, pero eso sólo se sabrá la noche del domingo, porque hay la garantía de las autoridades electorales de los programas de resultados preliminares deberán arrojar datos cercanos al resultado final antes de las 11 de la noche, además de las encuestas que se conocerán minutos después de las 6 de la tarde.

Del mismo autor: La violencia electoral, sigue


La intención es que nos vayamos a dormir con la certeza de quien será la próxima autoridad municipal, si se votó por la reelección o se decidió cambiar el rumbo.

Todo está en los votos, acudamos a las casillas.

 

De las anécdotas que se cuentan


Mientras en las elecciones locales de 1995, los panistas presumían su triunfo en la ciudad de Puebla, Gabriel Hinojosa fue presidente municipal, dos años después el escenario era distinto.

Un dirigente del PAN le platicó al reportero que no tuvieron que hacer mucho para demostrar su triunfo sobre el gobernador Manuel Bartlett y su candidato Germán Sierra.

Los poblanos votaron abrumadoramente por el panismo, sin saber siquiera quien era su candidato, que por cierto no era militante.

Pero en las federales de 1997, el resultado fue totalmente distinto.

El PRI arrasó con carro completo las 15 candidaturas y fue uno de los únicos dos estados que dieron a su partido esos resultados.

Del mismo autor: Mayoría sí, calificada no


La noche de la elección, el mismo líder panista me saludó e iba cabizbajo. Sólo me dijo:

-Nos pasó encima un elefante y no lo vimos- calló y siguió su camino.

La democracia es así para los políticos, ofrece días de luz y de sombra.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

Twitter @fercrisanto

Facebook: Fernando Alberto Crisanto

 

 

*AR