Universitarios decidieron

Universitarios decidieron


Por Fernando A. Crisanto el 24/05/2021 - 05:50

El viernes pasado, las comunidades de seis influyentes unidades académicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla –estudiantes, académicos y administrativos- eligieron a sus directores, en un clima de democracia y respeto votaron por las propuestas de la tendencia dominante, que es la corriente que respalda y apoya al rector Alfonso Esparza Ortiz, lejos de las insidias y las grillas que se dan en todo proceso.

Los hechos ratificaron que ganaron en cinco unidades los candidatos de los grupos que son una aplastante mayoría en la Buap y tienen en el rector a su líder.

Un caso especial es el del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades "Alfonso Vélez Pliego", que desde su origen fue una “concesión” del rector Doger a un ex rector y líder universitario, como lo fue Alfonso, quien a su vez lo heredó a su familia, en especial a sus hermanos Roberto y Francisco.

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El instituto es manejado desde su fundación por los Vélez, quienes lo consideran su patrimonio, por ello en estas elecciones como en las anteriores no hubo piso parejo como y exige “en los bueyes de su compadre” su autoridad personal, hasta esta semana, Paco Vélez, quien desde el principio eligió como su candidato a la dirección al investigador Giuseppe Lo Brutto, el que fue favorecido en todo momento para derrotar al científico José Luis Aranda y así sucedió.

En otras unidades, por ejemplo, ganó Víctor Ruiz en la escuela de Artes Plásticas (ARPA) a la maestra María Elena Méndez, esto a pesar de la grilla de quienes no han entendido que se trata de sumar en beneficio de la comunidad de la unidad académica. La propaganda negra no tuvo respuesta favorable de los universitarios, que si algo conocen es a sus integrantes por la cercanía que guardan con ellos.

La Buap no se maneja a distancia, ni desde escritorios burocráticos por más sesudos que sean quienes pretenden hacerlo. El trabajo es definitivo para conseguir el respaldo mayoritario.

El doctor Felipe Pérez en el Instituto de Física le ganó a la aún directora María Eugenia Mendoza, quien en los últimos años se sumó al velecismo y es una de las principales porristas del arquitecto Vélez, por lo que nadie duda que se sumará a su campaña a rector, que debe empezar formalmente esta semana, por lo menos como gestora de simpatías.

Mientras tanto, el doctor Luis Guillermo Vázquez de Lara en la Faculta de Medicina; la maestra Angélica Mendieta en la Facultad de Comunicación y el maestro Ricardo Valderrama en la Preparatoria Emiliano Zapata, como candidatos de unidad fueron electos y serán directores, los dos últimos repiten en el cargo.

Al final, como ha sucedido en los últimos años en la Buap, fueron los estudiantes, los académicos y los trabajadores administrativos quienes definieron el rumbo de estas unidades y dejaron a un lado los criterios externos que pretenden dañar la estabilidad y fortaleza de la institución.

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Quedó confirmado que hay una corriente dominante en la Universidad pública de Puebla, una de las mejores del país, incluidas las privadas, es la misma que respaldará hasta el último día de su gestión al rector Alfonso Esparza, un universitario de cepa que conoce a su institución y por la que trabaja todos los días, empeñado en que siempre sea mejor.

 

De las anécdotas que se cuentan


Generan inquietud las imágenes la semana pasada de un hombre joven al que, en la Comunidad de Los Llanos, Chiapas, indígenas tzotziles lo someten, le quitan los zapatos, le revientan los anteojos y lo obligan a caminar descalzo por el lugar.

La parte culminante es que le colocan una soga alrededor del cuello, para ahorcarlo.

No lo hacen y según contó el propio agraviado, “tras nueve horas de diálogo” lo soltaron y le permitieron seguir su camino.

El relato, extraño de por sí, es más complicado si se toma en cuenta que el “ladino” ridiculizado, vejado y amenazado es hijo de Manuel Camacho Solís, uno de los cerebros más brillantes que ha tenido el PRI y que impulsó la carrera de Marcelo Ebrard: Juan Salvador Camacho Velasco.

Camacho Velasco no es del PRI sino de Morena o al menos, ese partido es el que le dio la candidatura a la presidencia municipal de San Cristóbal de las Casas en Chiapas.

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Recordando que Camacho Solís fue comisionado por Carlos Salinas de Gortari para hacer contención entre los sectores duros y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, llama la atención que su hijo quiera gobernar en semejante territorio.

Era claramente previsible que los tzotziles harían algo así (o peor) con el hijo de aquel personaje que enviaron desde la Ciudad de México para “negociar” con Marcos, la cabeza visible del EZLN en 1994.

Era un asunto de tiempo, cobrarle al hijo las acciones del padre era obvio, pero no lo vieron venir o, ¿sí?

Si lo vieron venir, no va a funcionar apuntar como mártir al joven Camacho para que gane las elecciones y menos aún en un territorio claramente explosivo como es San Cristóbal de las Casas. La realidad es que no se ve bien el futuro del candidato de Morena en un territorio en el que la explosividad puede terminar en tragedia.

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*AR