Una tragedia cholulteca

Una tragedia cholulteca


Por Fernando A. Crisanto el 20/05/2021 - 05:55

La gestión del presidente municipal de San Pedro Cholula, el médico Luis Alberto Arriaga, puede terminar dramáticamente, porque no sólo perderá el poder en octubre, sino que tendrá que enfrentar responsabilidades legales e incluso la expulsión de Morena, partido que lo postuló para esa posición.

El candidato a regidor de Morena-PT, Alejandro Oaxaca, señaló que los funcionarios del ayuntamiento de San Pedro que obligan a sus subordinados a apoyar la campaña de Acción Nacional para las elecciones del 6 de junio, incurren en un delito electoral que se sanciona con la cárcel, e insistió en que Arriaga debe sacar las manos de los comicios.

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Precisó que las últimas encuestas para la elección en San Pedro Cholula, ubican a Julio Lorenzini, candidato de Morena-PT, a 18 puntos sobre la candidata de Va por Puebla, Paola Angón, lo que no cambiará infringiendo la ley electoral.

Insistió que los cholultecas quieren un cambio y no la continuidad del trabajo del actual presidente municipal de San Pedro Cholula, Luis Alberto Arriaga, quien fue postulado hace tres años por Morena. Ratificó el compromiso del candidato Lorenzini para respetar los derechos de los trabajadores del ayuntamiento. “No habrá despidos ni cacería de brujas, se respetará el trabajo de quienes han dado buenos resultados”.

Ayer, trascendieron grabaciones donde el director jurídico del DIF de San Pedro Cholula, José Hernández Aguayo, daba instrucciones a una de sus empleadas en el municipio para asistir a un evento de la candidata del PAN, Paola Angón, y hay dos audios más.

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La decisión está tomada y nada evitará que lleguen hasta las últimas consecuencias ante lo que consideran una transgresión a la ley del edil Arriaga, quien viola la Ley de Delitos Electorales que en el artículo 11 establece que “se impondrá multa de 200 a 400 días multa y prisión de dos a nueve años, al servidor público que coaccione o amenace a sus subordinados para que participen en eventos proselitistas de precampaña o campaña, para que voten o se abstengan de votar por un candidato o partido o se condicione la prestación de un servicio a agrupaciones políticas”.

Lo peor del caso es que sea un presidente municipal de Morena, quien abiertamente llame a votar por la panista.

Una verdadera tragedia cholulteca.

 

El CJNG no necesita amigos


Azoro es lo que ha producido en la comunidad de inteligencia el movimiento que el gobierno federal mexicano hizo bajo el más absoluto sigilo con Abigael González Valencia, cuñado de Nemesio Oseguera y cerebro financiero-fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación.

“El Cuini” estaba encerrado a piedra y lodo en una prisión de máxima seguridad y de la nada, sin decir una palabra, apareció en la prisión de Santa Marta Acatitla en la Ciudad de México.

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Ya de por sí resulta un disparate haber sacado de las instalaciones penitenciarias más reservadas del país a un hombre de extraordinario valor para las operaciones de CJNG, como para agregarle el “motivo” de su salida hacia una de las prisiones más porosas ubicada en la alcaldía de Iztapalapa de la Ciudad de México.

El “motivo” es nada menos que emplear a Abigael González como testigo colaborador en el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Y se comenta que “El Cuini” fue solicitado por el subsecretario Alejandro Encinas, para que lo enviaran a la Ciudad de México.

¿Un funcionario de Gobernación, como Encinas, tiene semejante poder? y, peor aún, ¿cómo pudo obtener la autorización del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para un movimiento de ese calibre?

Son unánimes dos motivos por los que el asombro se da entre los conocedores de estos temas.

El primero es que “El Cuini” no tiene ni remota participación en el caso de Ayotzinapa. El segundo es que el movimiento de una prisión a otra se hizo sin que los supuestos encargados de seguridad pública federal estuvieran enterados.

Dicen los malosos que no hay casualidades en este asunto.

El tema es delicado por las implicaciones que tiene en términos de seguridad nacional.

Y lo que falta por ver en un caso que ahora conecta a Jalisco Nueva Generación con Ayotzinapa y una Ciudad de México débil para contener un embate por parte de Oseguera para recuperar a su familiar y socio.

Esperemos que no venga en unas semanas otra catástrofe para la dañada Ciudad de México, capital del país.

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*AR